Documento creado: 9 de noviembre de 2007
Air & Space Power Journal - Español  Cuarto  Trimestre 2007


Pensamiento Crítico para el Profesional Militar

Coronel (USAF) Michael Guillot

Albert Eistein

Cualquier actividad compleja, si se debe llevar a cabo con algún grado de virtuosidad, exige los dones correctos de intelecto y temperamento . . . El talento consiste en una combinación armoniosa de elementos, en los que una u otra aptitud puede predominar, pero ninguna puede estar en conflicto con el resto.1

—Carl Von Clausewitz

EN UN ARTÍCULO anterior sobre el liderazgo estratégico, describí el entorno estratégico como volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA). Además, en ese escrito se introdujo el concepto de la aptitud estratégica.2 En este artículo se discutirá la destreza esencial más importante para los líderes estratégicos: el pensamiento crítico. Resulta difícil en la actualidad imaginar a un líder estratégico que no piense de manera crítica o que por lo menos utilice el concepto al tomar decisiones. El pensamiento crítico ayuda al líder estratégico a dominar los retos del entorno estratégico. Le ayuda a uno a entender cómo lograr la estabilidad en un mundo volátil. El pensamiento crítico resulta en más certeza y confianza en un futuro incierto. Esta aptitud ayuda a simplificar los escenarios complejos y trae claridad al lente ambiguo. Es el tipo de actitud mental necesaria para lograr el éxito en un entorno estratégico. Esencialmente, el pensamiento crítico tiene que ver con aprender cómo pensar y cómo juzgar y mejorar la calidad de pensamiento—el suyo y el de los demás.

A menos que usted piense que ya es un gran pensador crítico, tenga en cuenta lo siguiente, en un estudio reciente apoyado por la Fundación Kellogg, solamente el cuatro por ciento de la población institucional de Estados Unidos estaba considerada como sumamente competente en el pensamiento crítico.3 Cuando se trata de pensar en sí, aún hay varios mitos con que lidiar, por ejemplo:

•  Pensar es algo natural y no tiene que pensar en ello para hacerlo bien—¡sencillamente lo hace!

• Las destrezas de pensar y la inteligencia son sinónimas—¡no lo son!

• Las personas brillantes deben saber cómo pensar bien juntas--¡no lo hacen!4

El gran maestro de la estrategia militar y del liderazgo, Carl Von Clausewitz, adoptó plenamente el valor del pensamiento crítico en sus escritos con respecto al talento militar. Clausewitz aconsejó lo siguiente: "Tenemos que llevar a cabo un sondeo de todos esos dones de mente y temperamento que en combinación están relacionados con la actividad militar".5 Además, analice el reto que el Secretario de Defensa Rumsfeld le presentó a todos los departamentos militares cuando hizo un llamado a los líderes para que fuesen más proactivos, más como los capitalistas arriesgados, y lidiasen con la incertidumbre—aquellos desconocidos sin conocer.6 Se requiere un pensamiento crítico para tratar este tipo de reto.

A fin de entender el concepto del pensamiento crítico, primero hay que intentar definirlo—lo que es y lo que no es. Luego, el presunto pensador crítico tiene que estudiar el tema para desarrollar destrezas de pensamiento crítico. En este artículo se presentará un modelo muy útil para aprender a pensar de manera crítica y cómo emplear el pensamiento crítico. Por último, analizaremos el reto de comprometer a las sociedades de pensamiento no-crítico.

La inteligencia promedio en ocasiones puede reconocer la verdad, y la valentía excepcional puede, de vez en cuando, desenterrar un desacierto; pero por lo regular las muestras de insuficiencia intelectual serán reveladas por el logro indiferente.7

¿En Qué Consiste el Pensamiento Crítico?

Solamente hay una cosa más difícil que aprender a pensar críticamente—intentar definir el concepto de una manera amplia. Para llegar a este tipo de definición, uno tiene que tomar en cuenta los orígenes del pensamiento crítico, algunos conceptos erróneos y algunos de sus atributos.

Los orígenes del pensamiento crítico se remontan a los primeros filósofos griegos. La palabra en sí proviene de dos palabras griegas: Kriticos, que significa juicio penetrante y kriterion, que significa norma.8 Entre los filósofos relacionados más de cerca con el pensamiento crítico estaba Sócrates que se esforzaba por encontrar el significado y la verdad mediante un interrogatorio a fondo. En su época, Sócrates personificaba las ideas de kriticos y kriterion, dos ideas que analizaremos más adelante cuando discutamos un modelo moderno para el pensamiento crítico. El desarrolló el arte del interrogatorio socrático para llegar a una lógica, entendimiento y pensamiento reflexivo más profundo.9 Esencialmente, el método de Sócrates era la búsqueda por la razón y la sabiduría. Muchos años después de Sócrates, Clausewitz intentó definir el pensamiento crítico. Como mencionamos anteriormente, a su clase de pensamiento crítico Clausewitz le llamaba "Talento". Al definirlo, Clausewitz dijo lo siguiente: "El talento consiste en una combinación armoniosa de elementos, en los que una u otra aptitud puede predominar, pero ninguna puede estar en conflicto con el resto".10 Clausewitz continúa definiendo el pensamiento crítico como "fortaleza de mente" y como ". . . la aptitud para mantener la cordura en momentos de estrés excepcional y emoción violenta".11 Si bien no tenemos pruebas que Clausewitz estudió a Sócrates, parece haber pocas dudas que Clausewitz entendió el pensamiento crítico y ayudó a solidificar la importancia del mismo a los líderes estratégicos.

Inclusive con los escritos claros de Sócrates y Clausewitz, aún hay conceptos erróneos sobre en qué consiste el pensamiento crítico. A menudo muchas personas emplean el término "pensamiento crítico" sin entender el concepto, el significado o siquiera como aplicarlo. Otros progresan a una etapa que el sociólogo, Dr. Richard Paul, le llama "ignorancia activada", es decir, colocar en la mente y usar activamente información que es falsa a pesar de pensar equivocadamente que es cierta.12 Otro concepto erróneo tiene que ver con el término "pensamiento crítico" en sí. Pensamiento crítico no significa ser un crítico o cínico. Ser cualquiera de ambos no es pensamiento crítico en absoluto, pero muchas veces esa es la práctica común. Algunas personas inclusive confunden el pensamiento crítico con el hecho de tener un espíritu crítico. Eso no significa ser negativo o hipercrítico de todo o de cada asunto.13

Explorar los atributos de un pensador crítico ayudará a llegar a una definición común. El pensamiento crítico se puede catalogar como un pensamiento sólido porque participan muchos atributos diferentes. Más importante aún, el pensamiento crítico es un estado mental cuya meta es pensar mejor. El atributo es estar consciente repetidamente de nuestro proceso de razonamiento. La expresión "metacognición" se ha empleado para describir ese estado de existencia—esencialmente "pensar sobre el propio pensamiento".14 Entonces, lo que distingue a un buen pensador crítico es la capacidad de poder vigilar continuamente los patrones de pensamiento en busca de prejuicios emocionales, analíticos y psicológicos. Otro atributo del pensamiento crítico es una actitud interrogativa o inquisitiva. Los pensadores críticos siempre formulan preguntas para aprender más y llegar a una mayor profundidad de entendimiento. Los pensadores críticos reconocen y no se siente amenazados por información contradictoria que no va con lo que ya se ha entendido y aceptado. Además, se sienten cómodos trabajando con ideas y pensando acerca de cosas de maneras distintas. Por último, a los pensadores críticos les gusta comparar su pensamiento con estándares altos de objetividad. Juntos, esos atributos le otorgan al pensamiento crítico sus cualidades sólidas. Si bien aún es difícil definir el pensamiento crítico, el Dr. Richard Paul, el principal erudito sobre el pensamiento crítico, emplea la siguiente definición:

Pensamiento crítico: (1) Pensamiento disciplinado, autodirigido que ilustra las perfecciones de pensar correctamente a un modo o dominio específico de pensar; (2) pensamiento que muestra dominio de destrezas y aptitudes intelectuales; (3) arte de pensar sobre nuestro pensamiento mientras pensamos, para mejorar nuestro pensamiento: más claro, más preciso o más defendible; (4) pensamiento completamente consciente de y que se protege de la tendencia humana natural de engañarse a sí mismo y racionalizar para obtener lo que quiere con egoísmo.15

Una definición más concisa de pensamiento crítico es: la capacidad de evaluar de manera lógica la calidad de nuestro pensamiento y el de los demás para lograr consistentemente un mayor entendimiento y lograr juicios sabios. Hay muchas otras definiciones de pensamiento crítico y la mayoría son muy similares. La clave es reconocer que, indistintamente de la definición, las aptitudes de pensamiento crítico se pueden desarrollar individualmente.

Desarrollando el Pensamiento Crítico

Una de las maneras más eficaces para desarrollar esta destreza de un líder estratégico es estudiando las partes del pensamiento crítico—específicamente ciertos elementos y patrones. Como podemos imaginar, hay varios autores que han escrito acerca del pensamiento crítico, inclusive Peter Facione y el difunto John Boyd. Cada uno presenta explicaciones y discernimientos muy convincentes acerca del pensamiento crítico. Sin embargo, el Dr. Richard Paul creó un modelo general para aprender sobre el pensamiento crítico. El modelo de Paul presenta un método integrado al pensamiento crítico que permite dominar fácilmente esta destreza esencial para un líder estratégico. En esencia, el modelo de Paul es más fácil de estudiar, más fácil de practicar y más fácil de enseñar. Como un futuro pensador crítico, usted se tendrá que comprometer con cada una de las acciones anteriores para alcanzar el nivel que Paul cataloga como "Pensador Maestro".16 El modelo de Paul se puede presentar en dos partes complementarias: elementos de razonamiento y patrones intelectuales (ver la figura 1).17 Antes de pasar a una explicación más detallada de este modelo, quiero hacerles una advertencia. Algunas veces los modelos tienden a desanimar a ciertos individuos de aprender temas particulares. Si este es su caso, tome este modelo estrictamente como una manera de aprender un nuevo estilo de pensar. No se supone que sea un proceso lineal o en secuencia. El modelo es sencillamente una ilustración de cómo los pensadores críticos relacionan las aptitudes de pensar con el mundo real y llegan a juicios razonados y sabios. Emplear ambas partes del modelo, los elementos y los patrones, ayuda a crear una relación entre la mente y las circunstancias que es la base del pensamiento crítico.

"Solamente aquellos principios y actitudes generales que son el resultado de un entendimiento claro y profundo pueden proporcionar una guía general para la acción."18

Elementos de Razonamiento

En el modelo de Paul hay ocho elementos de razonamiento, a saber: finalidad, pregunta, información, concepto, deducción, suposición, punto de vista e implicaciones. Si bien abarcaremos cada elemento en esa misma secuencia, por favor observe que los elementos están organizados en un patrón circular para recalcar su naturaleza no-lineal, complementaria. Más adelante en la discusión regresaremos a este arreglo que se apoya mutuamente. A continuación se proporciona una explicación de cada elemento y sus patrones.

Elementos de Razonamiento

Figura 1. Elementos de Razonamiento

Propósito: Los pensadores críticos quieren evaluar el propósito de su pensamiento y sus actos. Por ejemplo, un pensador crítico podría formular la siguiente pregunta: ¿Está mi objetivo en armonía con mis metas, valores, deseos y necesidades? Muchas veces, el pensador no-crítico se engaña a sí mismo(a) acerca del verdadero propósito de un pensamiento o una acción. Por ejemplo, puede que uno diga que desea un trabajo difícil en el Pentágono porque es emocionante y desafiante. Sin embargo, el verdadero propósito puede ser aceptar un puesto con un mayor potencial de promoción a largo plazo. El pensador crítico analiza más a fondo en busca del motivo o propósito esencial en cada situación tratando de eliminar los propósitos falsos. En los medios de comunicación se pueden encontrar muchos ejemplos de propósitos falsos. Por ejemplo, los títulos de los artículos a menudo opacan el verdadero propósito o intención del texto. Por supuesto los objetivos falsos intencionales también pueden surtir un efecto durante la guerra, especialmente cuando se emplean como parte de una campaña de operaciones de información. En los meses antes de la Operación Libertad para Irak, muchos de los relatos con respecto a la 4ª División del Ejército de Estados Unidos tenían un propósito mucho mayor que mostrar espíritu de grupo. Tal como indicara el General Tommy Franks, todo un frente de guerra fue dedicado al engaño—en esencia, propósitos falsos premeditados.19 La clave para entender el propósito es—estar consciente de nuestra tendencia al engaño de sí mismo y de las operaciones de engaño planificadas.

Pregunta: Indudablemente, hacer preguntas es el elemento más importante del pensamiento crítico. Uno puede analizar el interrogatorio crítico de tres maneras: la necesidad de emplear preguntas críticas continuamente, la correlación de las preguntas críticas y la necesidad de formular y responder preguntas críticas en el momento oportuno.20 El pensador crítico tiene que intentar identificar el asunto, problema o pregunta principal en juego. Esencialmente, eso es definir el problema. Aunque esto suena bastante fácil, las cosas se tornan difíciles a medida que los escenarios cambian y ocurren acontecimientos que cambian el problema central. El pensador crítico astuto evaluará continuamente si está intentado contestar la pregunta correcta o resolver el problema correcto. Paul cataloga las preguntas en tres tipos: preguntas de hecho, preguntas de preferencia y preguntas de juicio.21 Para los líderes estratégicos, las preguntas de juicio se convierten en retos difíciles que requieren lo mejor en cuanto a pensamiento crítico. Mientras que las preguntas de hecho tienen una sola respuesta y las preguntas de preferencia tienen muchas respuestas, las preguntas de juicio requieren destrezas de razonamiento. Emplear preguntas exploradoras nos lleva al entendimiento más profundo que exige el entorno complejo de seguridad nacional. Entre algunos ejemplos de preguntas de juicio con respecto al conflicto actual se encontrarían los siguientes: ¿Cuál es la mejor manera de combatir el terrorismo, o cómo podemos proteger las libertades civiles norteamericanas y mantener la seguridad? Otra pregunta oportuna de juicio tiene que ver con Irak—¿Cómo puede Estados Unidos convencer al clero iraquí de manera que apoye nuestras metas?

Información: En nuestra sociedad por lo regular no hay una escasez de información, y a menudo esto se convierte en un problema. Francis Aguilar, antiguo profesor de Harvard, calcula que el setenta por ciento de la información que los estrategas utilizan viene de afuera de la organización y el cincuenta por ciento de canales informales.22 El pensador crítico tiene que determinar cuál es la información más importante y juzgar la calidad de la información. Uno tiene que tomar en cuenta los prejuicios y los filtros entre la información que entra y la comprensión mental. Además, un pensador crítico tiene que ver cómo encaja toda la información y que enlaces hay entre la información y toda la organización. Este es un método de pensamiento sistemático.23 Nuevamente, Paul escribe acerca de tres maneras que la mente asimila la información: información inerte, ignorancia activada y conocimiento activado.24 La información inerte es inservible—nada más que una confusión en la mente. La ignorancia activada es peligrosa—emplear información falsa como verdad. El conocimiento activado es poderoso—información verdadera que provoca un mayor entendimiento y una toma de decisiones sensata. Los pensadores críticos son por lo general escépticos en cuanto a la información y como tales dependen en gran medida de los patrones intelectuales para ayudar a evaluar datos a fin de crear información que resulta en conocimiento. Más adelante trataremos la relación con los patrones, pero un punto final sobre la información amerita nuestra atención—la escasez de información. En condiciones de guerra los líderes estratégicos a menudo sienten que no hay suficiente información para tomar acción y esto puede resultar en una indecisión estratégica. El autor Gary Klein le llama a esta parálisis "duda que amenaza con bloquear la acción". Él continúa alegando que los encargados de tomar las decisiones a menudo creen que una decisión se puede mejorar recopilando más información. Pero en muchos casos esa demora resulta en oportunidades perdidas.25 El estratega militar, John Boyd, consideró que la "rapidez" es una de cuatro partes del pensamiento estratégico. Boyd pensaba que las organizaciones eficaces evitaban que las atascasen con información. Ellas toman las decisiones con la información disponible en ese momento.26 En casos como este, el pensamiento crítico es aún más importante para garantizar juicios con razonados y sólidos.

Conceptos: El elemento más poderoso del pensamiento crítico es conceptos. Un concepto es una idea u objeto que hace que otra idea o cosa se pueda comprender.27 Sería imposible entender al mundo sin emplear y entender los conceptos. Analice este ejemplo sencillo: el concepto del tiempo hace que la idea del reloj o calendario sea posible. Todos hemos leído acerca de personas que eran grandes pensadores conceptuales, personas como George Kinnen y Albert Einstein. Esos hombres tenían la capacidad de pensar en diferentes dimensiones—empleando ideas conocidas de manera distinta. Uno podría decir que el pensamiento conceptual es la semilla del pensamiento "fuera de la caja". Boyd describe este tipo de pensamiento en su concepto de "variedad".28 Los pensadores conceptuales pueden cambiar el enfoque y su pensamiento para ver las cosas de manera diferente. Ellos permanecen abiertos a información e ideas nuevas. Esas ideas nuevas surgen al emplear múltiples conceptos.

El problema con los pensadores no-críticos es que no pueden cambiar sus conceptos. Los pensadores no-críticos se atascan empleando los mismos conceptos o utilizan los conceptos erróneos para interpretar al mundo. ¡Caen en una trampa conceptual! Si uno queda atrapado en un solo conjunto de conceptos, uno piensa sobre las cosas solamente de una manera. Muchas veces la trampa la construye la educación de la persona, su crianza o sistema de creencias. Por supuesto, el resultado al nivel estratégico pueda ser una sorpresa o desastre estratégico. El 11 de septiembre de 2002, Estados Unidos fue testigo de un ejemplo de este pensamiento conceptual. Ese día el concepto de "un misil" o "bomba" cambió al igual que nuestra idea de cómo protegernos en contra de ese cambio conceptual. Anteriormente estábamos atascados en la trampa conceptual de que la piratería aérea utilizaba los aviones como rehenes en busca de recompensas en lugar de armamento. El ataque también mostró el poder de las trampas conceptuales. El Director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), George Tenet, dijo que ninguna de las advertencias indicaba que los terroristas estrellarían los aviones en contra de edificios—ese concepto era anatema para nuestro pensamiento.29 A pesar de que las actividades de inteligencia llevadas a cabo por un periodo de varios años sugerían que los terroristas estaban interesados en la capacitación para pilotos, aviones comerciales y ataques, esos pequeños pedazos de información individualmente no podían cambiar nuestro pensamiento conceptual. Las trampas conceptuales exigen información explícita y abrumadora que desmantelar o destrezas sólidas de pensamiento crítico que superar.

El pensador crítico experto obliga a la mente a pensar en diferentes maneras de usar o integrar las mismas cosas o ideas. Los pensadores críticos fuertes también son pensadores conceptuales fuertes que dan muestras de la agilidad mental necesaria para cambiar rápida y cómodamente el campo del pensamiento para evaluar y analizar su mundo de manera crítica.

Deducción: Una deducción es el proceso de pensamiento consciente que llega a una conclusión con base en la interpretación de las suposiciones. Dependiendo de como sean los elementos, las deducciones pueden ser buenas o malas, verdaderas o falsas, lógicas o ilógicas. La clave para entender las deducciones (conclusiones) es evaluar las suposiciones básicas y aplicar un buen criterio para llegar a la conclusión correcta. En la secuela de los ataques terroristas del 2004 en España, muchos líderes llegaron a conclusiones (deducciones) que eran falsas. En este caso, la deducción incorrecta fue que el grupo separatista ETA fue responsable de la matanza. Por ende, tenemos el dicho "hacer conclusiones rápidas" y los pensadores críticos resisten ese impulso. Primero, ellos evalúan cuidadosamente e interpretan la información disponible y luego evalúan la validez de las suposiciones básicas. Este tipo de análisis deliberado y evaluación resulta en una conclusión más razonada e informada.

Suposición: De la misma manera que sería imposible comprender al mundo sin conceptos, sería paralizante vivir sin suposiciones. Una suposición puede ser o bien una afirmación de creencia explícita y consciente o más probablemente una creencia subconsciente que se da por sentada. Los autores Neil Brown y Stuart Keeley dividen las suposiciones en dos categorías: las basadas en valor y las descriptivas.30 Las suposiciones basadas en valor se basan en cómo uno cree que el mundo debe ser—el concepto de "deber". Las suposiciones descriptivas son más explícitas y describen al mundo como realmente es. Muchas veces este contraste en las suposiciones le crea un conflicto al pensador crítico—un conflicto que más adelante trataremos detalladamente. Todos hemos empleado suposiciones conscientes para ayudarnos a planificar cuando hay una escasez de información basada en hechos. Este es un método perfectamente lógico y razonable para pensar. Sin embargo, las suposiciones que hacemos con nuestro subconsciente no siempre se piensan ni se evalúan para buscar su validez. Si empleamos el ejemplo de España mencionado anteriormente, la suposición básica fue que todo el terrorismo en España lo provoca la ETA. Uno puede apreciar fácilmente cómo las suposiciones defectuosas y subconscientes ocasionan conclusiones incorrectas. Otro ejemplo de ello fue el bombardeo en 1995 del edificio Murrah en Oklahoma City. Nuevamente podemos ver el impacto que ocasionan las suposiciones defectuosas—que los árabes o los musulmanes son los causantes del terrorismo en Estados Unidos. Una suposición defectuosa similar ocurrió inicialmente con varias amenazas de ántrax en la zona de Washington, D.C. en octubre del 2000. Los pensadores críticos profundizan mucho sus suposiciones. Esto no significa que dudamos de todas las suposiciones sencillas que nos ayudan a atravesar el día, sino que hay que analizar cuidadosamente las suposiciones atadas a las deducciones (conclusiones) que tienen grandes implicaciones. El pensador crítico maestro intenta traer los pensamientos y suposiciones subconscientes a un nivel de entendimiento consciente de manera que se pueda dudar de las suposiciones, analizarlas, evaluarlas o bien validarlas, rechazarlas o actualizarlas.

. . . las opiniones recientes nunca dejan de desmenuzar

nuestras convicciones.31

Punto de Vista: Poder contemplar las cosas desde otro punto de vista es parte esencial del pensamiento crítico que está estrechamente relacionado con el pensamiento conceptual. El pensador crítico maestro analiza las situaciones desde múltiples puntos de vista y diferentes ámbitos de pensamiento. Por ejemplo, los pensadores críticos puede que analicen el terrorismo desde el ámbito de seguridad, el político, el legal o una combinación de los tres. La capacidad de contemplar otros puntos de vista o analizar una situación desde otro ámbito puede ser muy perspicaz. Primero, los pensadores críticos reconocen su propio punto de vista y luego aceptan otros puntos de vista y observan el contraste. El estratega Boyd consideraría este tipo de pensamiento como "variedad" y "armonía" en el hecho que las organizaciones eficaces exhortan en lugar de temerle a los diferentes puntos de vista.32 Las empresas con capacidad para el pensamiento crítico funcionan sin dejar que su punto de vista distorsione o domine exclusivamente al proceso de pensar. El asesor Peter Linkow le llama a este tipo de pensamiento crítico "valorización".33 Linkow sugiere que expertos en evaluar analicen a las partes interesadas para tornarse más sensibles a los intereses de los demás. En esencia, este método exige que el pensador crítico acepte, a sabiendas, otro punto de vista. Al principio no será fácil aceptar otro punto de vista—se necesita mucha flexibilidad y disciplina intelectual para poder eliminar nuestros prejuicios. Los pensadores críticos no piensan que los puntos de vista opuestos constituyan una amenaza, sino otra creencia que entender y hasta quizás adoptar. Cabe mencionar que aceptar diferentes puntos de vista no necesariamente resulta en una toma de decisiones caprichosa. En cambio, Clausewitz alega exactamente lo opuesto. Él nos recuerda que las opiniones nuevas constantemente desmenuzarán nuestras convicciones y carácter.34 Sin embargo, el pensador crítico no se convertirá en terco como resultado. Uno se torna terco, según nos recuerda Clausewitz, ". . . tan pronto como . . . (él/ella) . . . se resista a otro punto de vista no a causa de un discernimiento superior o fijación a un principio superior, sino porque él/ella lo rechaza por instinto".35 Explorar distintos puntos de vista le ayudará al pensador crítico, especialmente en situaciones de liderazgo estratégico, a comprender el medio ambiente y a aclarar la ambigüedad.

Implicaciones: Las implicaciones son lo que esperamos que suceda antes de una decisión. Las consecuencias son lo que en realidad sucede después de una decisión.36 Los pensadores críticos siempre consideran las implicaciones de sus creencias, opiniones y actos. De hecho, según Paul, los pensadores maestros deben pensar acerca de las implicaciones de tres maneras: posibles, probables e inevitables. Cuando pensamos acerca de las implicaciones, primero tome en cuentas todas las posibilidades razonables. En esencia, esto incluye todo desde lo mejor hasta lo peor. En este momento, uno ha elaborado el conjunto total de las implicaciones esperadas. De ello resulta que si ese conjunto es completo, incluirá las consecuencias de las acciones. Luego, el pensador crítico debe tomar en cuenta cuáles implicaciones son las más probables en una situación. Por último, identificar toda implicación que sea inevitable según la situación. Este tipo de análisis de futuros es más que sencillamente adivinar. Lo obliga a uno enfocarse en los fines. De ahí, el pensador crítico puede comparar fácilmente las implicaciones posibles y las implicaciones probables con las expectativas de lo que resolverá el problema o tratará el problema inminente. Las expectativas del pensador crítico se convierten en la cuarta parte de las implicaciones: la implicación "requerida" tomando en cuenta el problema o situación actual.

Relación de los Elementos

Hasta el momento, usted es de la opinión que el modelo de pensamiento crítico de Paul es una manera de pensar lineal. Sin embargo, los elementos son más complicados que un modelo lineal. Por ejemplo, cada elemento de razonamiento está unido simultáneamente con los demás elementos. Analice estos ejemplos. A medida que el encargado de tomar decisiones tiene disponible información nueva, las suposiciones y las deducciones podrían cambiar. Los cambios en la información crearán preguntas nuevas, tendrán un impacto en el punto de vista o exigirán nuevos conceptos. Si cambiamos nuestras suposiciones, las deducciones-conclusiones se verán afectadas. La formulación de preguntas penetra todo el modelo por cuanto uno tiene que emplear preguntas para aclarar cada uno de los demás elementos. Por ejemplo, el pensador crítico tiene que preguntar lo siguiente: ¿cuál es mi verdadero propósito, el problema clave, cuál es la información más relevante, cuáles son los conceptos correctos en este caso, son válidas mis suposiciones, he hecho deducciones correctas, cuál punto de vista es importante y cuáles son las implicaciones que deseo? Si bien este tipo de pensamiento en círculo está ocurriendo, a la larga uno tiene que regresar al propósito y las implicaciones. Las relaciones recíprocas entre los elementos de pensamiento crítico se combinan en un sistema de pensamiento dinámico—no un método de lista de verificación en secuencia y lineal. Este tipo de pensamiento requiere cierta flexibilidad mental y es lo que el autor denomina "pensamiento sólido". Al igual que en una toma de decisiones sólida, el pensamiento sólido constantemente actualiza nuestro proceso de pensar al explorar información nueva, buscando prejuicios personales, manteniendo la flexibilidad conceptual y apoyando la imparcialidad.

Patrones Intelectuales

Los elementos de razonamiento forman una estructura para el pensamiento crítico. Los patrones intelectuales actúan como un conjunto de principios que ayudan a medir la calidad de nuestro pensamiento. Paul enumera nueve patrones intelectuales que los pensadores críticos emplean para aumentar la calidad de pensamiento. Esos patrones son: claridad, precisión, tolerancia, profundidad, lógica, trascendencia e imparcialidad.37 Los pensadores críticos aplican estos patrones a cada uno de los elementos de razonamiento para crear un patrón de pensamiento más razonado y válido. Tal como uno supondría, algunos patrones aplican más que otros a ciertos elementos, salvo uno. Paul sostiene que la claridad es un patrón de entrada.38 Para que ocurra un pensamiento crítico, hay que entender claramente cada uno de los elementos. Esencialmente, este es el "acuerdo" antes de que se comience a pensar seriamente. La claridad no proporciona la comprensión, pero la hace posible. El pensador crítico tiene que cerciorarse que se entiende cada elemento antes de que se pueda continuar pensando con la expectativa de un progreso razonable o resultados que se pueden utilizar. Una vez que se entienda el elemento a cabalidad, uno puede aplicar el resto de los patrones para lograr un nivel sólido de pensamiento. La mejor manera de aplicar esos estándares a un elemento en particular es formulando una pregunta relacionada con el patrón.39 Por ejemplo, el pensador crítico puede preguntar lo siguiente acerca de un elemento: ¿Es correcto? ¿Veraz? ¿Cómo se puede verificar? Emplear el estándar de precisión le ayuda a los pensadores críticos a mejorar la información. Una pregunta podría ser, ¿es esto lo suficientemente preciso para la toma de decisiones? ¿Podría ser esta información más exacta?. La relevancia ayuda a exudar la complejidad del pensamiento crítico ayudando a enfocar nuestro pensamiento en aquellas partes de un escenario que están relacionadas con la pregunta o decisión inminente. Como mencionamos anteriormente, por lo regular los encargados de tomar decisiones están abrumados por información, suposiciones, puntos de vista e implicaciones. Poder preguntar "¿Cómo es esto relevante?" es un paso hacia la simplificación de la toma de decisiones. Los estándares de tolerancia y profundidad son los dos más estrechamente relacionados. Juntos se complementan—o bien algo es demasiado angosto o demasiado superficial. La clave es reconocer cierta armonía sólida entre estos dos estándares; por ejemplo, los pensadores críticos buscan la tolerancia en el punto de vista, los conceptos y las implicaciones. Al mismo tiempo, se necesita profundidad en la información, conceptos, suposiciones y preguntas. En esencia, esos estándares resultan en la siguiente pregunta: ¿Tengo una visión (exploración) lo suficientemente amplia con suficientes detalles en los efectos de segundo y tercer orden? Al considerar la lógica como un patrón, la siguiente es la prueba sencilla: ¿Tiene esto sentido? Otra pregunta que podría aplicar sería: ¿Esta opinión es cónsona con la prueba disponible? Aquí, la mente escéptica y curiosa es una ventaja para el pensamiento crítico. La lógica exige que uno reflexione y reconsidera cualquier expresión o información condicional. El estándar de trascendencia, al igual que la relevancia, busca destacar no sólo lo que aplica a la situación sino también lo que es más importante. La trascendencia ayuda al pensador crítico a darle prioridad a la información, al punto de vista, conceptos e implicaciones. En un sentido, podríamos decir que la trascendencia es el primer paso hacia la planificación de las operaciones basadas en los resultados. Por último, los pensadores críticos necesitan considerar el tema de la imparcialidad. Este estándar parece ser el más controversial del grupo. Muchos de ustedes estarán pensando, ¿Quién decide lo que es imparcial y cómo podemos determinar qué es la imparcialidad? Ambas buenas preguntas sin una respuesta breve cuando se explica el estándar de imparcialidad. De hecho, al preguntarle a un panel de expertos, dedicados a estudiar el pensamiento crítico, que evalúen el tema del pensamiento crítico y la ética, la mayoría concluiría que el pensamiento crítico no tiene ninguna relación con la exactitud política, la moralidad o los valores.40 En práctica, esto lo vemos cuando profesionales sumamente competentes utilizan el pensamiento crítico para engañar o aprovecharse de los demás. El problema con este tipo de pensamiento crítico "débil" es cuán fácil los prejuicios personales y el ego entran cautelosamente en los procesos de pensar. Basta decir, que la imparcialidad, al igual que la toma de decisiones ética, tiene que ver con el prejuicio personal y los motivos personales. El pensamiento detrás de la imparcialidad como estándar está relacionado con la tendencia de un individuo al engaño de sí mismo. Por lo tanto, al sopesar la imparcialidad de una decisión, el pensador crítico tiene que preguntar lo siguiente: ¿Distorsiona mi egoísmo este tipo de pensamiento, o es mi decisión justa para todos los interesados? El estándar de imparcialidad busca evitar el pensamiento egocéntrico. A medida que nuestro ego entra en el proceso de pensar, el pensador crítico es envenenado por motivos ocultos que resultan en decisiones imperfectas. El ego determina el propósito, y la pregunta central escoge la información de manera selectiva, utilizando solamente los conceptos familiares y las suposiciones incuestionables que causan conclusiones falsas a la vez que se toman en cuenta puntos de vista limitados que resultan en implicaciones injustificadas. Si la claridad es el estándar de entrada, la imparcialidad es el estándar "fundamental" para eliminar el prejuicio egocéntrico.

Pensamiento Crítico: Usted en Contra de la Situación

Ahora que hemos abarcado la base del pensamiento crítico, en esta sección nos dedicaremos a colocar este conocimiento en perspectiva ofreciéndole una manera para emplear el pensamiento crítico. Imagínese poder usar las destrezas de pensamiento crítico en dos dimensiones: la interna y la externa. De conformidad con nuestra definición abreviada de pensamiento crítico, recuerde que éste es útil para monitorear la calidad de su pensamiento, la dimensión interna, y la calidad del pensamiento de los demás, la dimensión externa. Si empleamos el siguiente compendio de preguntas, uno puede aprender a usar ambas dimensiones.

Al considerar que el pensamiento crítico guíe la dimensión interna de su pensamiento, pregúntese las siguientes preguntas: ¿Es lo que he dicho el propósito de mi pensamiento? ¿Cuáles son las preguntas con respecto a esta situación? ¿Cuál es la pregunta o problema clave que necesita de mi decisión? ¿Qué información es verdad? ¿De qué tipo de información tengo demasiada? ¿Muy poca? ¿Cuáles conceptos estoy empleando en este momento? ¿A qué conclusiones he llegado? ¿Qué suposiciones están por debajo de esas conclusiones? ¿Necesito más suposiciones en esa situación? ¿Cuál es mi punto de vista? ¿Cuáles son los demás puntos de vista? ¿Qué implicaciones podría esperar como resultado de mi pensamiento crítico? ¿Cuál es el estado final que deseo? ¿Es todo esto justo y desinteresado? ¿He comparado mi razonamiento con algún estándar intelectual?

Ahora analice el pensamiento crítico necesario para guiar la dimensión externa de su pensamiento crítico. Busque la respuesta a las siguientes preguntas: ¿Cuál es mi verdadero propósito en esta situación? ¿En realidad, por qué estoy pensando acerca de esto? ¿Qué preguntas debo hacer? ¿Qué preguntas son necesarias que aún no he formulado? ¿Cuáles preguntas están prohibidas? ¿Qué información en realidad necesito saber? ¿Qué información falta que me gustaría saber? ¿Cuáles otros conceptos podrían aplicar a esta situación? ¿Cuáles conceptos debiera estar usando que cambiarían mi modo de pensar? ¿Qué otras conclusiones puedo hacer de la información disponible? ¿Hay otras suposiciones que se puedan considerar? ¿Cuáles suposiciones cambiarían radicalmente mis conclusiones? ¿El punto de vista de quién falta en esta situación? ¿Desde qué punto de vista estoy analizando esta situación? ¿Hay otros campos de acción o puntos de vista que podría o debería aceptar? ¿Cuáles son las posibles implicaciones de este pensamiento sólido? ¿Cuáles implicaciones son las más probables? ¿Cuáles implicaciones son inevitables con base en este pensamiento? ¿Cómo cumplen o sobrepasan mi resultado final deseado? ¿Cómo puedo medir el pensamiento de los demás en este consorcio de pensamiento? ¿He aplicado los estándares de pensamiento a este razonamiento?

Podemos apreciar mediante este breve ejercicio de preguntas que sí es posible aprender las destrezas de pensamiento crítico. La clave, al igual que con cualquier destreza nueva, es estudiar. Este artículo debe ser el primer en su estudio sobre el pensamiento crítico. Hay muchos otros artículos disponibles, tal como se menciona en las notas. Los pensadores críticos futuros también tienen que practicar la nueva destreza de manera que el pensamiento crítico se convierta en instinto como su patrón de pensar, por omisión. Mientras más practique pensar utilizando los elementos y los estándares, más rápido mejorará su pensamiento. Al inicio, esta práctica será difícil, especialmente a medida que uno reta a la mente a pensar de nuevas maneras, a permanecer flexible, accesible a cambios y a confrontar su ego. Con el tiempo, el pensamiento crítico dominará el proceso de pensar de tal manera que usted comenzará a reconocer el pensamiento no-crítico de los demás. En este momento, el pensador crítico practicante tiene que intentar retar el pensamiento de los demás explicando los conceptos del pensamiento crítico de una forma práctica. Poder explicar con coherencia, ilustrar y elaborar por qué cierto razonamiento tiene fallas es sinónimo con enseñar el pensamiento crítico. El pensador crítico maestro enseña mostrando al pensamiento crítico en acción.

Cómo Atraer a los Pensadores No-Críticos

Si bien se ha escrito mucho acerca del pensamiento crítico, hay muchas preguntas que exigen más estudio, especialmente sobre cómo atraer a las sociedades de pensamiento no-crítico. Este reto incluye específicamente relacionarse con, razonar con y cambiar a las sociedades de pensamiento no-crítico.

Para poder entender a dichas sociedades, uno tiene que apreciar el valor de una educación liberal. Aquí el término no tiene una connotación negativa sino que significa estar liberado del control del pensamiento de otros. En su libro, Critical Thinking, Richard Paul capta la esencia de esta frase al incluir pequeños artículos titulados "Piense por sí mismo". Qué manera más correcta de describir una educación liberal. En esas sociedades controladas por tiranos, déspotas y dictadores, una educación liberal no es permitida y ni siquiera está disponible a la población en general. Como resultado, la población está atada a un pensamiento débil, obediencia incondicional y radicalismo. Este tipo de pensamiento se pone de manifiesto a través de los bombardeos suicidas, ataques fidayeen, niños soldados y clérigo fanático.

Otro reto de relacionarse con las sociedades de pensamiento no-crítico es que, sin la capacidad de pensar por sí mismas, estas sociedades que "no piensan" se sensibilizan con respecto a la decencia humana básica. Peter Facione, en su libro "Critical Thinking", describe el proceso como uno que perfecciona las sensibilidades humanas que conducen a una evaluación crítica de lo que es bueno y mano en la naturaleza humana.41 La falta de sensibilidades humanas conduce a actos de barbarismo como los que sucedieron en Ruanda y recientemente los horrendos asesinatos de contratistas en Irak.42 Además, las sociedades de pensamiento no-crítico rechazan diferentes puntos de vista al punto que se tornan, según mencionó Clausewitz, obstinadas. Entre ejemplos de ello se encuentra la idea islámica de apostasía donde uno que ha conocido la fe y subsiguientemente la rechaza está condenado a muerte.43 Otra cuestión, según destaca Facione, es cuán fácil las sociedades de pensamiento no-crítico se explotan tanto política como económicamente.44 El impacto de no entender el sistema económico internacional, el sistema legal o el sistema social es que esas sociedades están mucho más atrasadas que el resto del mundo, viven de manera mezquina, sin ninguna esperanza lo que a su vez conduce a menos pensamiento crítico. Bernard Lewis, autor de The Crisis of Islam, relaciona este espiral descendiente al concepto de la frustración que sienten muchos revolucionarios islámicos.45 Facione cree que con el tiempo los sistemas judicial y económico de dichas sociedades se derrumbarán.46 Como pueden apreciar, hay muchos retos en intentar relacionarse con las sociedades de pensamiento no-crítico. Pero, en vista de que la interacción entre las diferentes sociedades es inevitable, ¿cómo razona una sociedad de pensamiento crítico con una de pensamiento no-crítico?

El tema del razonamiento con las sociedades de pensamiento no-crítico tiene dos aspectos: lo que la sociedad respeta y la paciencia en el razonamiento. Ambos aspectos se relacionan con la idea de establecer una democracia en las sociedades de pensamiento no-crítico. En muchas de esas sociedades, lo único que se respeta es el poder—no la cultura. Nuevamente nos dirigimos a Clausewitz para que nos ilumine sobre esto cuando él postuló que "en cualquier raza bélica primitiva, el espíritu guerrero es mucho más común entre las personas civilizadas".47 Quizás las sociedades de pensamiento no-crítico producen culturas más propensas a la violencia, pero según Clausewitz, rara vez producen un gran comandante o genio militar porque esto requiere la capacidad para pensar críticamente. En el mejor de los casos, el pensamiento crítico tendrá un éxito a corto plazo limitado al lidiar con las sociedades de pensamiento no-crítico. Sin efectuar cambios, a la larga el razonamiento con esas sociedades fracasará. Tal como destacó Bernard Lewis, algunas de esas sociedades buscan un arreglo a corto plazo antes de optar por métodos violentos.48 El autor Roger Scruton escribió en su libro, The West and the Rest, que muchas de estas sociedades dudan de toda la tradición de razonamiento occidental. Para ellos el razonamiento equivale a un medio para reforzar los valores occidentales y, por lo tanto, aceptar uno es aceptar el otro.49 Uno se preguntaría, sin la capacidad de razonar con las sociedades de pensamiento no-crítico, ¿acaso es posible crear una democracia? Facione asevera lo siguiente: "…en una sociedad de esa índole, una que no libera a sus ciudadanos enseñándoles a pensar críticamente por sí solos, sería una locura defender las formas de gobierno democrático".50 Las democracia es difícil aún en las mejores circunstancias y si bien pueden haber derrotas, uno puede comenzar el proceso en las sociedades de pensamiento no-crítico, pero este tipo de democracia incipiente requerirá mucha protección, asesoramiento y quizás una o dos misiones de rescate. En vista de que la calidad de toda democracia es igual a la calidad de los demócratas, en una sociedad de pensamiento no-crítico, la calidad de la democracia quizás sea baja por algún tiempo, pero un cambio a "pensar libertad" es esencial para nutrir los inicios del pensamiento crítico.

¿Cómo puede una sociedad de pensamiento crítico lograr los cambios necesarios en las sociedades de pensamiento no-crítico? Tal como discutimos anteriormente, el pensamiento crítico se puede enseñar dentro de cualquier sociedad con distintos grados de éxito. Por lo tanto, un método debe infiltrar los sistemas educativos de la sociedad en particular. Esto se podría lograr mediante la intervención directa, con profesores de pensamiento crítico, o capacitando a los profesores actuales. Otra idea eficaz es aumentar inmediatamente el acceso a libros y materiales que tienen que ver con el pensamiento crítico y las destrezas de razonamiento. En muchos casos, esos tipos de obras serían las primeras de dichas ediciones traducidas a algunos idiomas. Luego, la telecomunicación puede ser un "multiplicador de cerebros" tremendo si se emplea para proporcionar información veraz y sin prejuicios a la sociedad. ¿Qué sucedería si cierta nación democrática joven de repente hereda un millón de satélites parabólicos cada uno programado previamente con canales de información? Verdaderamente, el pensamiento conceptual que se requiere aquí no es pensar acerca de las sociedades de pensamiento no-crítico como unas que rechazan el razonamiento occidental, sino pensar en ellas como un reto educativo. Aunque la creatividad profunda necesaria para resolver este problema monumental es el tema de un artículo subsiguiente, las ideas antes mencionadas ya se ponen de manifiesto.

Epílogo

La intención de este artículo fue explicar el concepto de pensamiento crítico primero definiéndolo y luego revisando lo que se considera uno de los mejores modelos de pensamiento crítico. Podríamos argumentar si un modelo es mejor que el próximo, pero en este caso, los elementos de razonamiento y los estándares intelectuales presentados, representan la esencia de cómo pensar críticamente. En conjunto, una breve recopilación de preguntas nos puede encaminar hacia el tipo de pensamiento sólido que es necesario en el entorno estratégico de hoy en día. En la actualidad, los pensadores críticos enfrentan el reto de crear los pensadores críticos del mañana—muchos en países extranjeros que nunca han conocido o aceptado el poder del pensamiento crítico. Los pensadores sólidos tienen que responder la siguiente pregunta: ¿Cómo aceleramos el proceso de cambio en una sociedad de pensadores críticos por encima de la toma de decisiones nihilista? Estamos viviendo en la era de las "guerras de los ricos en contra de los pobres" y ahora más que nunca el pensamiento crítico parece ser una gran parte de lo que falta en las sociedades que estamos tratando de democratizar. Convertirse en un pensador crítico es una meta admirable que requiere un esfuerzo comprometido de aprender los conceptos, practicar los elementos y enseñar las maneras. Es crítico que los profesionales militares desarrollen esa destreza estratégica esencial. Clausewitz reconoció el valor que el pensamiento crítico tiene para los líderes estratégicos cuando escribió, ". . . la mente humana está lejos de ser uniforme. Si luego preguntamos que tipo de mente es la que más probable muestre las cualidades de un genio militar, la experiencia y la observación nos dirán que es la mente inquisitiva en lugar de la creativa, el método completo en lugar del especializado, la cabeza calmada en lugar de la excitable a la que escogeríamos en una guerra para depositar el destino de nuestros hermanos e hijos y la seguridad y honor de nuestro país".51  

Notas:

1. Carl Von Clausewitz, "On War," editado por Michael Howard y Peter Paret, (Princeton NJ: Princeton University Press, 1976), pág.100.

2. Cnel W. Michael Guillot, "Strategic Leadership: Defining the Challenge," Air and Space Power Journal 17, núm. 4, Invierno de 2003, páginas.67-75.

3. Peter Linkow, "What Gifted Strategic Thinkers Do," Training and Development, julio de 1999, pág. 34.

4. Dan D. Elash, "Thought Partnerships: The Muscles For High Performance Thinking," en línea en:

5. Clausewitz, pág.100.

6. Vanity Fair, "The Radical at the Pentagon," 1 de febrero de 2003, pág. 128, en línea en: http://ebird.dtic .mil/Jan2003/e20030113145939.html.

7. Clausewitz, pág. 101.

8. Richard Paul y Linda Elder, "Critical Thinking: Tools for Taking Charge of Your Learning and Your Life," (Upper Saddle River NJ: Prentice Hall, 2001), pág.369.

9. Paul y Elder, pág. 375.

10. Clausewitz, pág. 100.

11. Clausewitz, pág. 105.

12. Paul y Elder, pág. 144.

13. Peter Facione, "Critical Thinking: What It is and Why it Counts," California Academic Press, 1998, pág. 7, en línea: http://www.insightassessment.com/pdf_files/what&why98 .pdf.

14. T. Owen Jacobs, "Strategic Leadership: The Competitive Edge," (Fort Leslie J. McNair, Washington, D.C.: Industrial College of the Armed Forces, 2000) pág. 83.

15. Paul y Elder, pág. 397.

16. Paul y Elder, pág. 22.

17. Usado con el permiso de la Fundación para el Pensamiento Crítico (Foundation for Critical Thinking), Dillon Beach, California. En línea, contactar: http://www.criticalthinking.org/.

18. Clausewitz, pág. 108.

19. Joseph H. Galloway, "General Tommy Franks discusses conducting the war in Iraq," Knight-Ridder Washington Bureau, 19 de junio de 2003, en línea: http://www.realcities .com/mld/krwashington/6124738.htm.

20. M. Neil Browne y Stuart Keeley, "Asking the Right Questions: A Guide to Critical Thinking," (Upper Saddle River NJ: Prentice Hall, 2000) pág. 2.

21. Paul y Elder, pág. 116.

22. Linkow, pág. 35.

23. Centro para el liderazgo creativo (Center for Creative Leadership), "How do Leaders Lead Strategically?" 1 de agosto de 2003, pág. 1, en línea: http://www.ccl.org/CCLCommerce/news/newsletters/enewsletter/2002/.

24. Paul y Elder, pág. 143.

25. Gary Klein, Sources of Power: How People Make Decisions, (Cambridge MA: MIT Press, 1998), pág. 276.

26. Elash, pág. 3.

27. Paul y Elder, pág. 55.

28. Elash, pág. 3.

29. David Johnston y Eric Schmitt, "Uneven Response Seen on Terror in Summer of 2001, New York Times," 4 de abril de 2004, pág. 4, en línea: http://www .nytimes .com/2004/04/04/politics/04summ.html.

30. Brown y Keeley, pág. 62.

31. Clausewitz, pág. 108.

32. Elash, pág. 3.

33. Linkow, pág. 36.

34. Clausewitz, pág. 108.

35. Ibid, pág. 109.

36. Paul y Elder, pág. 149.

37. Paul y Elder, pág. 84.

38. Paul y Elder, pág. 85.

39. Paul y Elder, pág. 153.

40. Facione, pág. 10.

41. Ibid, pág. 12.

42. Monica Davey, "Americans are Jolted by Gruesome Reminders of the Day in Mogadishu, New York Times," 1 de abril de 2004, pág. 1, en línea: http://www .mytimes.com/2004/04/01/national/01reax.html.

43. Bernard Lewis, The Crisis of Islam, (New York: Random House, 2003), pág. 41.

44. Facione, pág. 13.

45. Lewis, pág. 22.

46. Facione, pág. 13.

47. Clausewitz, pág. 100.

48. Lewis, pág. 28.

49. Roger Scruton, The West and the Rest: Globalization and the Terrorist Threat, (Wilmington DE: ISI Books, 2002), pág. 73.

50. Facione, pág. 13.

51. Clausewitz, pág. 112.


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