A pesar de que la guerra fría ha terminado, el terrorismo internacional aún constituye una amenaza a lo largo del globo terráqueo, especialmente para los Estados Unidos y sus aliados. Al examinar el futuro del terrorismo internacional, se deben contestar varias preguntas claves tales como: ¿Por qué no desaparece la amenaza terrorista? ¿Es el terrorismo una seria amenaza o sólo una paranoia occidental para mantener los presupuestos de los militares y de la policía? ¿Dónde y por cuáles razones debemos estar a la expectativa de actos terroristas? ¿Cuál será el impacto del terrorismo sobre cada una de las naciones y la estabilidad del mundo en general? Y, por último, ¿serán posibles las resoluciones y respuestas pacíficas para erradicar el terrorismo? O, ¿serán los esfuerzos antiterroristas tan sólo el comienzo de otra versión de la carrera armamentista, las acciones punitivas e intentos represivos por parte del gobierno? En este artículo se explora el papel que desempeña el terrorismo a nivel mundial en el siglo XXI, incluso las respuestas antiterroristas y las posibles consecuencias para las naciones cuando éstas reaccionen a los actos terroristas.
Terrorismo: Presente y Futuro
El terrorismo se define de muchas maneras, y dentro de su contexto mundial ninguna de estas definiciones ha sido acogida a nivel universal. No obstante, en este artículo se emplean definiciones que aparecen en el Título 22, Sección 2656(d) del Código de los Estados Unidos.
Desde 1983, el gobierno de los Estados Unidos ha utilizado las siguientes definiciones:1
¿Qué sugieren estas definiciones? Primero, sugieren que la naturaleza del terrorismo internacional no ha cambiado significativamente en los últimos diez años, a pesar de los cambios radicales en la política mundial. De hecho, los cambios en el balance político reciente del poder global ha dado lugar a un incremento en las actividades terroristas. En 1982, Grant Wardlow en su libro Political Terrorism (Terrorismo Político) manifiesta que, Grupos con poco o ningún poder político han demostrado repetidamente durante años recientes que al emplear ciertas tácticas, principalmente el empleo del terror dirigido, pueden obtener resultados en una comunidad específica que está fuera de su proporción numérica o poder político.3 Con respecto al Medio Oriente, las palabras de Wardlow tienen tanto significado en la actualidad como en aquel entonces. A pesar del proceso de paz, y como resultado directo del mismo, en la actualidad el terrorismo del Medio Oriente crea zozobra y esparce el pánico entre los ciudadanos de Israel, Egipto y Jordania, y el recelo entre los ciudadanos del resto del mundo. Aún así, el mundo estaba preparado psicológicamente para marcar el fin de la guerra fría y el comienzo de la paz a nivel mundial.
En la actualidad, la comunidad mundial está sujeta al terrorismo del Medio Oriente; al terrorismo africano en Angola, Ghana, Nigeria, Rwanda y Somalia; al terrorismo asiático en Afganistán, India, Sri Lanka, Pakistán, Japón, las Filipinas y Corea del Sur. Lo que muchos anhelaban fuese el final del terrorismo europeo está en la actualidad marcado por actividades terroristas en Europa occidental y Francia, Alemania, Grecia, Italia, España, Turquía, el Reino Unido, y las antiguas Yugoslavia y Unión Soviética. Por último, el terrorismo centro y suramericano se combate en Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Nicaragua y México. Por lo tanto, la disminución de la animosidad entre los enemigos tradicionales, o la disminución de la guerra tradicional o convencional, según la describe Martín van Crevel en su libro, The Transformation of War (La transformación de la guerra), no significa el fin de la violencia organizada o una disminución en las actividades terroristas.4
Perspectivas Históricas
A lo largo de la historia, las causas del terrorismo se han clasificado en dos tipos principales, con numerosas variaciones y algún traslapo entre las mismas.5 Uno de los tipos más amplios es el terrorismo nacionalista-separatista. Esta categoría la representan miembros de naciones, minorías nacionales, grupos étnicos o raciales que luchan por liberarse de lo que ellos consideran el dominio extranjero.6 Ejemplos de ello son el Ejército Republicano Irlandés en Irlanda del Norte, el grupo vasco Español ETA, la Organización para la Liberación Palestina, HAMAS (Movimiento de Resistencia Islámica), varios grupos armenios anti-turcos, y el FALN puertorriqueño en Estados Unidos.
El segundo tipo de terrorismo, y el más complicado de los dos grupos, es el grupo tradicional el cual basa sus actos en la ideología política. Este representa organizaciones tanto de la política de izquierda como de derecha, y grupos ambientales recién organizados con seguidores de ideologías mezcladas. Tradicionalmente estos grupos comprende los trotskistas, maoístas, castristas, los seguidores del Che Guevara y de Ho Chi Minh, la pandilla de Alemania Occidental Baader-Meinhof y un nuevo grupo, y la camarilla del Ejército Rojo. También en estos grupos están incluidos las Brigadas Rojas de Italia, el ERP de Argentina, el Ejército Rojo Japonés, y el Ejército Turco de Liberación Popular. Estos ejemplos de grupos terroristas izquierdistas habitualmente han abogado por alguna forma de socialismo para darle fin al mal y la opresión. Pero el resultado final de sus acciones ha sido generalmente uno de desacato a la autoridad y una fuerte inclinación hacia el anarquismo.
El lado derecho del espectro político también constituye una amenaza terrorista a las naciones democráticas. Los extremistas derechistas, al igual que sus contrapartes izquierdistas, ambicionan derrotar violentamente a los gobiernos demócratas a favor de naciones ultra nacionalistas. Jonathan Harris da los siguientes ejemplos de terroristas derechistas: el Grupo Militar Alemán Deportista Hoffman; la Orden Negra, el Núcleo Revolucionario Armado y la Guardia Nacional Avanzada, todos en Italia; la Hermandad Revolucionaria de Croacia; la Fuerza Juvenil y los Guerreros de Cristo Rey de España; y el Ku Klux Klan y el Partido Nazi en los Estados Unidos.7
Dentro de los tipos de ideología política existe una subcategoría de terroristas cuya ideología se basa en la religión y por lo regular es fundamentalista por naturaleza. El más antiguo de dichos grupos es la Hermandad Musulmana del Medio Oriente. Dentro de esta categoría también se encuentran algunos de los nuevos grupos en los Estados Unidos que están en contra del aborto y que se han responsabilizado por varios bombardeos y asesinatos.
El apoyo de Cuba, Irán, Libia, Corea del Norte, Siria, Yemen del Sur e Iraq para muchos de estos grupos continúa, a pesar de las protestas y las sanciones de las Naciones Unidas.8 El terrorismo aún constituye un arma estratégica segura para aquellos países con pocas posibilidades de represalias o de ser castigados por apoyar al terrorismo. En vista de que la mayoría de las organizaciones terroristas han llevado sus operaciones más allá de las fronteras de sus propios países en busca de cambios políticos, la diferencia entre el terrorismo nacional y el internacional está disminuyendo.9 Al operar más allá de sus fronteras, los terroristas intensifican la ecuación del miedo sicológico amenazando con victimar a los ciudadanos y los intereses de aquellos países que son blancos en cualquier parte del mundo.
A veces las organizaciones terroristas se valen de actividades criminales de más envergadura y de actos terroristas. El tráfico de drogas y de armas es el método actual de recaudar fondos para las actividades terroristas.10 Las recientes alianzas para beneficio mutuo entre los traficantes de drogas y las organizaciones terroristas en Perú y Colombia, con un notable impacto político en sus propias poblaciones y gobiernos, constituye un ejemplo de esta tendencia.
La toma el 17 de diciembre de 1996 de la residencia de la Embajada Japonesa, es relativamente un buen ejemplo de lo que una organización terrorista-criminal puede hacer y como pueden llamar la atención sobre si mismos. Los catorce terroristas Túpac Amaru no tenían ningún apoyo popular en Perú; probablemente eran más nacoterroristas que terroristas y nunca han tenido dominio sobre ningún territorio. Sin embargo durante la duración de la toma y su derrota siguiente a manos de los comandos del presidente Fujimori, constantemente se les llamaba guerrilleros o movimiento revolucionario.
Por último, las organizaciones terroristas buscan la manera de transformar su imágen a una de organizaciones más convencionales. Dos de los ejemplos clásicos incluyen la transición de Sinn Fein Gerry Adams (aliado político del Ejército Republicano Irlandés) de un fugitivo quien tenía prohibida la entrada a los EE.UU. a un gobernante y recaudador de fondos recibido con agrado, un cambio táctico el cual realzó su credibilidad y capacidad para recaudar fondos. Yasser Arafat ha adoptado la misma actitud y ha alcanzado resultados similares al unirse al proceso de paz y aparentando ser más moderado.
¿Cuán serio es el problema?
A pesar de los mejores esfuerzos de las fuerzas de seguridad, los incidentes terroristas continúan aumentando alrededor del mundo. Los EE.UU., una vez catalogado como invencible contra los ataques terroristas, ha sido objeto de más actos terroristas durante los dos último años que durante el apogeo de las actividades terroristas en 1983 y a pesar de los esfuerzos en contra del terrorismo a finales de la década de los 80. La toma de la misión Iraní en las Naciones Unidas en New York en 1992, y el bombardeo del World Trade Center en 1993 cambió la opinión que la mayoría de los estadounidenses y otras personas en el mundo tenían del terrorismo.11 Estados Unidos no sólo perdió su invencibilidad sino que se percató que pequeños grupos organizados sin cohesión, con agendas radicales y apoyo aislado podían actuar con impunidad básica. El bombardeo de un edificio federal en Oklahoma City en 1995 hizo hincapié en la seriedad del problema.
A pesar de que los estadounidenses podían consolarse con el hecho de que la taza de ataques en contra de los intereses y el personal de los EE.UU. disminuyó en 1993, en ese año los terroristas dirigieron hacia los EE.UU. un cuarto de sus ataques a nivel mundial.12 Tal parece que los terroristas continuarán haciendo blancos de los estadounidenses por su prominencia internacional y por la cobertura de que fueron objeto por parte de los medios de comunicación a nivel mundial cuando los usaban como blancos. La explosión de la bomba en la Torre Khobar en Dhaharan, Arabia Saudita donde fallecieron 19 integrantes de la Fuerza Aérea estadounidense es un ejemplo perfecto de esta clase de comportamiento.
En la medida en que el mundo ha cambiado, los terroristas modernos han cambiado sus tácticas. A pesar de que el terrorismo revolucionario ha prevalecido por varias décadas, el incremento actual de grupos étnicos y religiosos dispuestos a usar tácticas terroristas para alcanzar sus fines, constituyen una amenaza para la paz mundial y para los países. Los países más modernos, con su infraestructura sofisticada y sus sistemas de tecnología avanzada, se encuentran completamente vulnerables a los actos terroristas y la desorganización.
Indistintamente de la motivación, apoyo o estructura, el comportamiento terrorista debe comprenderse por lo que representa. Los actos terroristas deben percibirse como guerra.13 Es una guerra basada en una estrategia de intimidación y de miedo. El miedo es importante para la estrategia porque lleva a cabo la diseminación necesaria de las comunicaciones del terrorista. Dicho de la manera más simple, el terrorista proporciona un evento que infunde el miedo seguido de la cobertura más extensa posible por parte de los medios de comunicación. La manipulación de las poblaciones y los recursos de los medios de comunicación es importante para el impacto del mensaje en general. La reacción de la población japonesa al ataque con agentes químicos en el metro de Tokio en 1995, supuestamente ocasionado por la secta religiosa de Aum Shinriko quienes tenían planes de llevar a cabo ataques adicionales con gas neurotóxico, es un perfecto ejemplo de la guerra del miedo en acción.14
Futuros Motivos de Preocupación
El terrorismo en el futuro se concentrará en cuatro sectores específicos. Cada uno de ellos podrá impactar a los otros, pero para fines de este artículo, cada uno debe considerarse independiente y el enfoque principal de los actos terroristas en el futuro. Además, la mayoría de los expertos comparten la opinión de que ninguna amenaza terrorista en particular destruirá la soberanía de una nación o desestabilizará el mundo. No obstante, la medida o envergadura de los actos terroristas individuales es ilimitada y, tal como sucedió en Japón, las fronteras autoimpuestas por los grupos terroristas pueden cambiar rápidamente. El evitar en tiempos pasados actos terroristas químicos, biológicos y nucleares se ha violado. Dependiendo del evento, un acto violento de gran magnitud podría provocar reacciones a nivel mundial tales como los boicoteos, la suspensión de los derechos civiles dentro de los países, o la condena internacional de un grupo racial o étnico en una manera no antes experimentada.
El primer sector del terrorismo en el futuro tendrá lugar en la esfera económica. En la medida en que las naciones se independizan en los bloques de comercio y la brecha entre las naciones prósperas y las no prósperas se intensifica, las oportunidades para el terrorismo económico se extenderán. Los grupos que empleen actos terroristas intervendrán con las economías tanto para beneficios financieros como políticos. El incidente de las uvas chilenas en 1989 sirve de ejemplo excelente:
En marzo de 1989, en la zona portuaria de Filadelfia, los inspectores de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU., e instados por un informe anónimo, examinaron cajas de uvas procedentes de Chile y descubrieron dos uvas rociadas de cianuro. La evidencia fue que las frutas chilenas habían sido envenenadas. No habían informes de que algún ciudadano hubiese comido las uvas contaminadas. No obstante, el mundo reaccionó. Las frutas chilenas fueron temporalmente prohibidas lo cual desató serios disturbios tanto políticos como económicos.15
El incidente de las uvas chilenas es un ejemplo del terrorismo tradicional revolucionario, del terrorismo apoyado por el estado o del terrorismo político. Sin embargo, el motivo fundamental del acto aparenta haber sido económico. El terrorismo económico es una nueva acción en un mundo donde el comercio entre las economías que compiten pueden incluir el proteccionismo, los mercados dominantes y la ruina económica. Por ejemplo, la aparición de un grupo insurgente de indígenas en México poco antes de que se firmara el Acuerdo del Tratado de Libre Comercio entre México y los EE.UU., puede considerarse como un asunto de fuerza económica y de control. A pesar de que el grupo se describió a sí mismo como un movimiento insurgente económico, algunas de sus acciones, por su naturaleza, se catalogaron como terroristas.
El segundo sector del terrorismo en el futuro surgirá del fundamentalismo religioso. La amenaza es a nivel mundial y está concentrada en las naciones musulmanas, pero de ninguna manera incluye solamente a esas naciones. Gran parte del movimiento terrorista musulmán es apoyado y motivado por Irán quien, junto con Siria y Sudán, opinan que el terrorismo es un instrumento principal de la política del estado.16 El por qué Irán apoya el terrorismo se puede comprender mejor si se examina la lucha en este país entre las facciones seculares y religiosas las cuales han limitado su interacción con otras naciones y han contribuido a su aislamiento.17 El predominio de los extremistas religiosos ha incrementado los problemas económicos de Irán. Por lo tanto, resultaría lógico que los principales intérpretes de las leyes del Islam declaren una jihad (cruzada) en contra del occidente, (particularmente los EE.UU., el Gran Satanás) para desviarse de los problemas internos y apoyar al Islam en un mundo secular y restaurar el espíritu revolucionario islámico tanto en casa como en el exterior.18
Durante los últimos cuatro años, Irán estuvo a la vanguardia como la nación más activa del mundo en apoyar al terrorismo. Ese país ha sido involucrado en ataques terroristas en Italia, Turquía y Pakistán, y más recientemente, por Arabia Saudita, en la explosión de la Torre Khobar. Sus servicios de inteligencia apoyan los actos terroristas, ya sea directa o indirectamente mediante los grupos extremistas. Los agentes del espionaje iraní están arrestados en Alemania y Francia por sus vínculos con los asesinatos de disidentes iraníes en el extranjero. Irán también es el promotor principal de los grupos extremistas islámicos y palestinos. El país provee fondos, armamento y adiestramiento a organizaciones terroristas conocidas como Hizballa, el Jihad Islámico Paquistaní (PIJ), el Frente Popular para la Liberación del Comando General Palestino (PLP-GC) y HAMAS.19
La premisa de que Irán encabece una campaña terrorista a nivel mundial en contra del occidente, especialmente los Estados Unidos, cumple con dos requisitos importantes de los líderes del gobierno de Terán. Primero, constituye tanto un ataque moral como simbólico en contra de las fuerzas que representa el mal para Islam (incluyendo los Estados Unidos). Segundo, envía un claro mensaje de temor tanto al pueblo iraní como a la naciones vecinas que ningún individuo o nación puede enfrentarse a la ira de Irán.
Basándose en acciones terroristas anteriores, los líderes iraníes se sienten confiados. Yossef Bodansky ilustra el punto de la siguiente manera:
Terán tiene razón de sentirse confiado ... dos principales ataques terroristas en contra de los Estados Unidos; la explosión del vuelo número 103 de Pan American sobre Lockerbee, Escocia, el 21 de diciembre de 1988; y en San Diégo, California la bomba incendiaria en la camioneta que conducía Sharon Lee Rodgers, esposa del capitán del USS Vincennes, quien por equivocación había derribado un vuelo comercial del Airbus iraní en julio de 1988.20
Además, Irán es el principal recurso de apoyo para el régimen fundamentalista en Sudán y para el Partido Laboral Kurdistano (PKK) el cual ha sido el responsable de cientos de ataques terroristas en Turquía.21 En la actualidad, los fundamentalistas iraníes son los promotores más activos de las actividades terroristas a nivel mundial.
Durante mucho tiempo, las ideologías religiosas han estado asociadas con el terrorismo y el apoyo a la violencia para fines religiosos. Todas las doctrinas de las religiones cristianas (católica y protestante), musulmana (Chiíta y Sunni), judía, hindú y sikh se han utilizado para justificar el terrorismo.22 El fundamentalismo religioso y las dogmas le han proporcionado a los individuos el apoyo necesario para llevar a cabo sus actividades fanáticas o terroristas. No obstante, debe quedar claro que la mayoría de aquellos que apoyan los movimientos fundamentalistas religiosos no se convierten en terroristas ni apoyan las actividades violentas de éstos.
La intensidad de un terrorista fundamentalista difiere muy poco de un terrorista político, étnico o nacional. El concepto de que Dios está de su parte y la promesa de la vida después de la muerte, agrega una variante divina a la ecuación terrorista. Recientemente, a algunos de estos grupos se les ha denominado como los super terroristas por el acceso que tienen a las armas nucleares, químicas, biológicas y convencionales, y a la tecnología de las computadoras.23 La verdadera amenaza de estos constituye su disponibilidad de usar sus nuevas armas. En vista de que los blancos de los terroristas representan lo profano y lo impuro, el objetivo tradicional terrorista del control político es sustituido por la destrucción del mal. Como resultado, el posible uso por parte del terrorista de armas nucleares, biológicas y químicas se considera ideal.24
El terrorismo de estos grupos fundamentalistas está impulsado por la ideología y la religión. Para los líderes de estos grupos es importante presentarle a sus seguidores, de una manera constante y convincente, la propiedad de sus opiniones. Los líderes de estas organizaciones tomarán acciones unilaterales y arbitrarias. Sin embargo, al dirigirse a sus propios pueblos, estos mismos líderes intentarán justificar sus acciones, su apoyo y las reacciones del mundo hacia ellos. Se podría considerar que el bombardeo del World Trade Center tenía un blanco primario que consistía de fundamentalistas islámicos a nivel mundial en lugar de sólo estadounidenses.
Cuando las causas de los grupos o cultos religiosos no tradicionalistas se agregan a las metas de los grupos terroristas fundamentalistas, el comportamiento de los terroristas es aún más desconcertante e impredecible. El ataque al subterráneo japonés por parte de un culto en 1995, es un ejemplo que debe considerarse como un vistazo al futuro en lugar de un evento que no volverá a suceder.
El tercer sector del terrorismo en el futuro será el terror a través de la tecnología. Las vías de información y de computación de nuestro futuro también incluirán un carril en el que los terroristas podrán viajar con rapidez. La tecnología moderna le facilita a grupos pequeños y más radicales la manera de destruir sin contar con sistemas de apoyo y fondos significativos. En la medida en que los sistemas de computación se tornan más poderosos y baratos, los terroristas llegarán a tener una mejor capacidad para impactar los recursos, la inteligencia y las operaciones terroristas, con poco o ningún riesgo, dependiendo de los avances que aún le faltan por hacer a las fuerzas antiterroristas.
Al emplear herramientas de la guerra de información, le dará a los terroristas acceso a grandes cantidades de recursos financieros que viajan las vías de la información. Al usar y atacar estos conductos financieros, los terroristas no solo podrán transferir fondos de patrocinadores externos, sino también podrán aprovecharse ilegalmente de estos conductos vulnerables a fin de obtener los recursos de información necesarios para sustentar sus actividades. Ellos podrán debilitar los mercados financieros ya sea con ataques directos o inculcando una deficiencia de credibilidad en el mundo financiero de la electrónica.25 Winn Schwartau destaca en su libro Information Warfare (La guerra de la Informática): El dinero es la red que abarca cientos de miles de computadoras de todo tipo, conectados entre sí en lugares tan importantes como el Federal Reserve (Sistema bancario de la reserva federal) ... y tan mundanos como los miles de bombas de gasolina alrededor del mundo equipados para aceptar tarjetas de crédito y de débito.26
Además de constituir un posible conducto para obtener fondos, las técnicas de la guerra de la información también le pueden proveer al terrorista con recursos de carácter inteligencia incalculables, que van desde compartir información con otras organizaciones sobre cómo construir bombas, hasta señalar pasajeros mediante el sistema de reservaciones de las aerolíneas y robar secretos militares a través de la red internacional de comunicaciones en las organizaciones militares. La guerra de la información constituye una ayuda invaluable a la capacidad de recopilar información con carácter de inteligencia al terrorista actual y de alta tecnología. Las vías de información no sólo permiten el acceso a este caudal de información sino que también permiten el tener acceso a esta información desde lugares seguros dentro de los límites de los refugios de los terroristas.
El usar la vía de información también le permite al terrorista poder coordinar actividades múltiples y remotas con pocas probabili-dades de ser descubiertos y le provee un método para atraer atención a nivel mundial de sus actos de violencia casi al momento que éstos se llevan a cabo.
Además de las funciones de apoyo de administrar los recursos, recopilar información con carácter de inteligencia, y diseminar la información, las técnicas de la guerra de la información son las de crear terror y caos y dar rienda suelta a la destrucción en contra de un objetivo. Si se examina el uso de las técnicas de la guerra de la información por parte de los terroristas, primero hay que considerar los blancos más vulnerables a los ataques de la guerra de la información. Por su naturaleza, los ataques de la guerra de la información son más eficaces donde las vías de la información han logrado las incursiones más significativas en las vidas cotidianas de las personas, los negocios, las funcionas gubernamentales y la defensa. Por lo tanto, las sociedades modernas occidentales son más vulnerables a la guerra de la información que los países tercermundistas. Esta vulnerabilidad también le corresponde a aquellas naciones más frecuentemente señaladas por los terroristas.
Los tipos de terror que pueden crear los terroristas astutos de la guerra de la información oscilan desde señalar individuos importantes, influenciar decisiones a favor de las causas de los terroristas y hasta llevar a cabo ataques que ocasionan destrucciones monumentales y la pérdida de vidas. Los ejemplos que se dan a continuación sirven para ilustrar estos fines.
A nivel personal, los terroristas puede usar las vías de información para recopilar informaciones acusadoras sobre gobernantes importantes. Indistintamente si se trata de actividades tales como escribir cheques falsos, subscribirse a revistas pornográficas, pertenecer a grupos políticamente incorrectos, o sufrir de una condición médica que se ha mantenido en secreto, aquellas personas que desempeñan cargos importantes a veces tienen material en sus pasados que los hace vulnerables a la coacción. No obstante, si su pasado no está dañado, el terrorista puede comenzar a sembrar las semillas de la duda mediante las vías electrónicas alterando las bases de datos del historial de crédito, expedientes bancarios, listas de direcciones y expedientes médicos de la persona lo suficientemente detallados como para comprometerlos.
Schwartau relata un incidente acerca de un individuo asediado con correspondencia abominable e investigaciones policiales a causa de una solicitud por computadora sobre información pedofilica. Otra persona había solicitado dicha información utilizando su identificación.27 Por lo tanto, las herramientas de la guerra de la información en manos de los terroristas tienen el poder ya sea de influenciar o desacreditar individuos influyentes.
A nivel de corporación, los terroristas pueden usar las técnicas de la guerra de la información para debilitar física o económicamente a las corporaciones. Utilizando tales técnicas de computadoras como el caballo de Troya, los virus o fingiendo ataques terroristas podrían ocasionar que los sistemas de informática de una corporación, incluso las investigaciones y realizaciones en la corporación, la administración de datos financieros, la información sobre el personal y los embarques y cobros, se inmovilicen repentinamente. El costo para las corporaciones podría ser de millones de dólares. Aún si estos sistemas no se debilitan físicamente, suficientes dudas podrían sembrarse en los operadores de estos sistemas a tal punto que conviertan en inservibles los sistemas. Ejemplos de ello incluyen programas defectuosos de teneduría de libros, sistemas de control de inventario que generen números al azar, y sistemas de embarque y facturación tan inestables que ya no se puede confiar en ellos. Con estos sistemas inestables, grandes cantidades de personal deben emplearse para cerciorarse de la exactitud de los datos que se han convertido en el alma de la corporación.
Otros ejemplos del terrorismo en contra de las corporaciones incluyen el espionaje industrial, modificar los resultados de pruebas para dar datos erróneos y dar a conocer datos que desacreditarían a la corporación o a individuos dentro de la misma. Por lo tanto, además de poder tomar a individuos como rehenes, los terroristas también pueden tomar como rehenes a las corporaciones utilizando sus propios sistemas de informática.
A nivel mundial, las naciones son vulnerables a los ataques terroristas mediante el uso de las técnicas de la guerra de la información. Tales infraestructuras en la medida en que se cambiaron en los bancos los sistemas telefónicos, la red eléctrica, y los sistemas de control de tráfico aéreo, sólo constituyen unos pocos ejemplos de objetivos que, de ser atacados, podrían ocasionar grandes interrupciones en una nación industrializada. Las plantas de energía nuclear con las pastillas de los controladores defectuosas, interrumpir los radiofaros de respuesta en las aeronaves y hurtar información sobre la seguridad nacional de las redes militares constituyen ejemplos de lo que podría ocasionar destrucciones masivas y la pérdida de vidas.
Además de las computadoras, los grupos terroristas han entrado en la era de la tecnología y los misiles con hardware e inteligencia humana. Por ejemplo, en 1973 solía ser raro que los terroristas utilizaran ataques con misiles.28 En la actualidad, los ataques con misiles son comunes. No obstante, la futura ola de terrorismo tecnológico incluirá más misiles. Estos terroristas de nueva tecnología serán inteligentes y creativos, y habrán aprendido de las actividades terroristas del pasado a nivel mundial.
En su libro Final Warning, Robert Kupperman y Jeff Kamen mencionan un escenario en el cual un grupo terrorista del Medio Oriente obtuvo agentes neurotóxicos para un ataque.29 En 1995 un culto semireligioso utilizó un ataque similar en un subterráneo en Tokio con el fin de asesinar a 16 personas y herir a más de 5,000.30 Durante la investigación, la policía reveló un complot terrorista con el propósito de una destrucción masiva internacional (por causas religiosas aún por establecer) a cargo de miembros del Aum Shinriko, conocido también como Supreme Truth Organization. Entre los miembros del culto habían 30 químicos que trabajaban para el ministerio de ciencias y tecnología de dicho culto. Fuentes policiacas sospecharon que los químicos prepararon la sustancia química, Sarin, la cual se utilizó en el ataque al subterráneo. Una organización terrorista con un ministerio de ciencias y tecnología no es necesariamente la típica organización terrorista del pasado. No obstante, esta organización de alta tecnología, basada en las computadoras es más importante de lo que el mundo supone.
El cuarto sector del terrorismo del futuro lo constituye lo que Donald Hanle alude como el terrorismo apolítico o el terrorismo para fines no políticos.31 Esta categoría ha causado algo de controversia porque algunos expertos opinan que todos los actos terroristas constan de una base política o social y, por lo tanto, deben incluirse en la categoría política. No obstante, recientes actos terroristas a nivel mundial sin duda indican que algunas actividades terroristas si caen bajo la categoría apolítica.
El terrorista apolítico debe ser considerado como el más peligroso. La disponibilidad de tecnología moderna y armamentos nucleares, químicos o biológicas, acompañados de alguien con una mentalidad criminal o psicológicamente desequilibrada, constituye una preocupación nefasta. Un individuo o un pequeño grupo de terroristas con motivos personales podría llevar a cabo un acto de destrucción masiva relativamente fácil y con éxito. Además dicho individuo o grupo proba-blemente estará disponible para que lo contraten en un mercado nacional o mundial. La tecnología moderna, las computadoras y los recursos de información tienden a facilitar la interacción y comunicación tanto de individuos como de grupos.
El reciente bombardeo en Oklahoma City el 19 de abril de 1995 del Edificio Federal, el cual dejó 168 muertos, podría considerarse apolítico bajo ciertas condiciones. Si los dos acusados del bombardeo (11 imputaciones cada uno, con la pena máxima de muerte por cada imputación)32, Terry Nichols y Timothy McVeigh, no representan un grupo, organización o movimiento en particular,33 pero estaban expresando sus propias opiniones antisociales y antigubernamentales (ambos opinan que son patriotas protegiendo la Constitución de un gobierno descarriado y maligno)34, no podría considerarse que dicho acto fue motivado exclusivamente por causas políticas. El acto podría entonces describirse como el comportamiento anormal de dos individuos basado o bien en pensamientos psicópatas en el sentido más grave o en comportamiento criminal en el sentido más restringido. Hanle describió adecuadamente el trama del pensamiento psicópata cuando individuos enajenados y fragmentados ... pierden su autoidentidad y aparentan estar condenados por una burocracia desalmada.35
Otro ejemplo de terrorismo apolítico es Theodore John Kaczynski, el Unabomber (persona que se dedicaba a enviar bombas por correo) en los Estados Unidos. Durante los 18 años de su reinado de terror, tres víctimas murieron y 23 resultaron heridas. La última de estas víctimas, un cabildero para la industria maderera, fue asesinado por una bomba en un bulto que estalló en su oficina en Sacramento, California. Las víctimas provenian de diferentes arraigos, experiencias y profesiones, y aún se desconoce el motivo de su selección por el terrorista. Tanto el Departamento Federal de Investigación Criminal (FBI) en los Estados Unidos y las agencias locales que dan fuerza a la ley, opinaban que el Unabomber era un desvergonzado, por lo regular ecuánime y psicológicamente inestable. Estaban en lo correcto.
El señor Kaczynski, Genio loco o Unabomber comprendía a cabalidad el valor de los medios de comunicación, el miedo y la intimidación. El hecho de que exigió que dos de los periódicos más importantes de la nación publicasen un manifiesto de 35,000 palabras escrito en contra de la industria y la tecnología, fue un intento de extorsión del clásico terrorista. A diferencia de la mayoría de los grupos terroristas políticos o los grupos auspiciados por el estado, al terrorista apolítico le preocupan muy poco las repercusiones políticas o económicas.
¿Qué se puede hacer?
En la medida en que el terrorismo entra en el siglo XXI e impacta la comunidad mundial, un número limitado de opciones estará disponible para contrarrestar las nuevas amenazas. Una de las opciones que obtuvo algún éxito después del bombardeo del World Trade Center, es el uso de incentivos económicos o recompensas. Después del ataque al World Trade Center, el gobierno de los Estados Unidos ofreció una recompensa de varios millones de dólares por la identificación de las personas responsables del ataque. Un informante en Paquistán proporcionó la información necesaria que resultó en el arresto de Ramzi Yousef como el genio creador y director del acto. Yousef fue arrestado en Islamabad, Paquistán, y fue extraditado inmediatamente a los Estados Unidos (Nueva York) donde aguarda el juicio. No obstante, una lamentable continuación al arresto fue la especulación de que el asesinato subsiguiente de dos miembros de la Embajada de los Estados Unidos en Paquistán fue una venganza por la extradición de Yousef.
El programa de recompensas puede ser complicado, como en el caso de Paquistán. Ese país se encuentra en el medio de violencias sectarias entre los grupos Sunni y musulmanes Chiítas. Estos grupos están involucrados no sólo en actividades terroristas, sino también con la poderosa Mafia de la droga en el país y los grupos musulmanes militantes.36 Estas continuas actividades terroristas complican el programa de recompensas pero no lo anula. Por lo tanto, el gobierno de los Estados Unidos, a fin de repetir el éxito de su programa de recompensas original, ofreció dos millones de dólares de recompensa por los asesinos de los dos empleados gubernamentales estadounidenses.
Una segunda opción para las naciones a nivel mundial para combatir el terrorismo es la resolución nacional. Se debe reconocer que un sistema infalible en contra del terrorismo en las sociedades democráticas no existe. Según diría el experto en terrorismo, Stephen Sloan, Nunca podrá haber un programa totalmente eficaz para refrenar o prevenir que un determinado adversario busque oportunidades de objetivos más fáciles en lo que el percibe es una guerra justificada en contra de todos.37 Procedimientos simples tales como mejores métodos de carácter de inteligencia y mejorar la seguridad física de lugares importantes refrenará, en la mayoría de los casos, un grupo terrorista en particular. Sin embargo, un grupo terrorista que se le priva de un objetivo en particular, por lo regular buscará un objetivo alterno más accesible.
Un factor tradicional restrictivo a la resolución nacional ahora y en el futuro será el costo y la política. Si usamos a los Estados Unidos de ejemplo, cien días después del bombardeo de Oklahoma City, un proyecto de ley contra el terrorismo de dos billones de dólares se había estancado en medio de debates políticos a causa de la oposición a dicho proyecto de ley por parte de los legisladores liberales y conservadores.
El punto importante de toda nación que intenta combatir el terrorismo, tanto ahora como en el futuro, es que las actividades terroristas y las bajas ocurrirán. Tal como se manifestó después del bombardeo de Okla-homa City, fondos y legislaciones adicionales fortalecerán algunos blancos y algunas organizaciones terroristas se verán obligadas a trabajar clandestinamente. La realización de una sociedad en general es que los ataques tecnológicos y los ataques convencionales, incluso la toma de rehenes, continuarán. El requisito de los terroristas de la cobertura por parte de los medios de comunicación, general-mente propasan la inclinación de una sociedad democrática de controlar los medios de comunicación o las demandas del público de tener noticias.
Por lo tanto, en el futuro nuestra sociedad en general podrá contar con más terrorismo que menos. Gran parte de este terrorismo estará basado en la religión y el etnocentrismo. La economía, la tecnología y los caprichos tanto de los criminales como de los psicópatas, garantizarán incidencias en curso y a veces espectaculares. El terrorismo ha tocado los intereses estadounidenses tanto a nivel nacional como internacional, por ello, presenciaremos más esfuerzos públicos y políticos para combatir el terrorismo. Lamentablemente, el terrorismo en las naciones en vias de crecimiento continuará casi a cabalidad.
1. Departamento de Estado, Patterns of Global Terrorism (Patrones de terrorismo mundial) 1993, abril de 1994, IV.
2. Ib.
3. Grant Wardlow. Political Terrorism (Terrorismo político) (New York: Cambridge University Press, 1982), 3.
4. Martin van Creveld. The Transformation of War (La guerra de la transformación) (New York: Free Press, 1991), 225.
5. Jonathan Harris, The New Terrorism: Politics of Violence (El nuevo terrorismo: La política de la violencia) (New York: Julian Messaer Press, 1983), 3337.
6. Ib.
7. Ib., 36.
8. David E. Long. The Anatomy of Terrorism (Anatomía del terrorismo) (New York: Free Press, 1990), 9.
9. Ib., 10.
10. Ib., 4.
11. Departamento de Justicia, Terrorism in the United States (Terrorismo en los Estados Unidos) (Washington, D.C.: Departamento Federal de Investigación Criminal [FBI], 1993), 2627.
12. Departamento de Estado, 12.
13. Donald J. Hanle, Terrorism: The Newest Face of Warfare (Terrorismo: La nueva cara de la guerra) (Washington, D.C., and Elmsford, New York: Pergammong-Brasseys, 1989). 14.
14. Police Seeking Cults Chemist (Policía en busca de químico del culto), Montgomery Advertiser, 14A.
15. Robert Kupperman y Jeff Kamen, Final Warning: Averting Disaster in the New Age of Terrorism (Aviso final: Cómo prevenir el desastre en la nueva era del terrorismo) (New York: Doubleday Press, 1989), ix.
16. Yossekf Bodansky, Terror: The Inside Story of the Terrorist Conspiracy in America (Terror: Historia confidencial de la conspiración terrorista en América) (New York: Shapelsky Publishers, Inc., 1984), 29.
17. Trevor N. Duprey, Future Wars (Guerras del futuro) (New York: Warner Books, 1992), 15859.
18. Bodansky, 29.
19. Departamento de Estado, 23.
20. Bodanski, 31.
21. Departamento de Estado, 22.
22. Long, 65.
23. Bill Gertz, Washington Times, 22 de febrero de 1995, 4.
24. Marvin J. Cetron, Terror 2000: The Future Face of Terrorism, Prepared for Office of Special Operations and Low Intensity Conflict, Unpublished report), (La futura cara del terrorismo, Preparado por la Oficina de Operaciones Especiales y de Conflictos de Baja Intensidad, Informe no publicado).
25. Greg Smith, asesor de informática al coordinador de investigaciones. Universidad del Aire, Base Aérea Maxwell, Alabama, notas personales.
26. Winn Schwartau, Information Warfare (Guerra de la información) (New York: Thunder Mouth Press, 1994), 61.
27. Ib.
28. Long, 92.
29. Kupperman y Kamen, 87.
30. Police Seeking Cults Chemist
31. Hanle, 121.
32. Sally Burbee, Nichols Charged (Nichols Acusado), Associated Press, 10 de mayor de 1995, 1; y Kevin Johnson, In Shadows of Oklahoma (En las sombras de Oklahoma), USA Today, 16 de agosto de 1995, 5.
33. Pete Copeland, Prosecutors in Bombing Case (Fiscales en el caso del bombardeo), Scripps Howard News, 10 de agosto de 1995, 8.
34. Hanle, 124.
35. Greg Myer, Montgomery Advertiser, 10 de marzo de 1995, 13A.
36. Stephen Sloan, Beating International Terrorism: An Action for Preemption and Punishment (Cómo derrotar al terrorismo internacional: Una acción para el derecho de propiedad y el castigo) (Base Aérea Maxwell Ala., Air University Press, 1986), 49.
37. David Espo, Montgomery Advertiser, 30 de junio de 1995, 5A.
El Coronel Frank I. Goldstein es director de Operaciones Psicológicas en el Cuartel General del Departamento de Servicio de Información Secreta, en la Base Aérea Kelly, en Tejas. Anteriormente, fue Decano de Educación e Investigación, en la Escuela Superior de Comando y Estado Mayor en la Universidad del Aire, Base Aérea Maxwell, Alabama. Es también asesor de operaciones psicológicas y especiales. Frecuentemente es invitado a dar pláticas ante varias escuelas militares nacionales e internacionales. Recibió su licenciatura en la Universidad del Sur de la Florida, y Maestrías de la Universidad de Chicago y de la Universidad St. Mary y su Doctorado en la Universidad St. Louis. Es un Fellow del Instituto Nacional de Salud Mental. Graduado de la Escuela de Oficiales de Escuadrón , de Comando y Estado Mayor Aéreo y de la Escuela Superior de Guerra. Sus destinos anteriores demasiados para ser enumerados aquí incluyen giras en Golfo Pérsico, el Directorio de Operaciones Psicológicas y Relaciones Públicas en el Comando de Operaciones Especiales. El Coronel Goldstein tiene licencia para práctica independiente en Massachusetts y en Tejas. Es una my respetada autoridad sobre operaciones psicológicas, agotamiento de combate, terrorismo como una arma psicológica, la psicología de la insurgencia, los efectos de la familia sobre las operaciones militares, suicidio de los jóvenes, y asuntos de terapia sexual.
No debe entenderse que nuestra revista representa la política de la Secretaría de Defensa, la Fuerza Aérea de los EE.U.U. o la Universidad del Aire. Más bien su contenido refleja la opionión de los autores sin tener carácter oficial. Está autorizado a reproducir los artículos en esta edición sin permiso. Por favor, si los reproduce, mencione la fuente, Airpower Journal, y el nombre de los autores.
[ Home Page de Air & Space Power - Español | Ediciones Anteriores | Email su Opinión]