Document created: 5 June 06
Air & Space Power Journal - Español  Segundo  Trimestre 2006


Iraq entre Dos Formas de Terrorismo

General de Brigada de Estado Mayor (Gral. de Bda.) Qaa’id Kerish Mashthoob
Al-Khuzaa’i, Fuerza Aérea Iraquí
*

Iraq entre Dos Formas de Terrorismo

En el nombre de Dios, el Misericordioso y el Compasivo

*Los miembros de la familia del General Al-Khuzaa’i participaron en el levantamiento de 1991 contra Sadam y pagaron un precio muy caro por ello. Su primo, el Capitán ‘Imad del Cuerpo de Ingenieros, resultó muerto cuando luchó heroicamente contra la Guardia Republicana Especial. Ra’id, un hermano más joven del General Al-Khuzaa’i fue ejecutado a la edad de 16 años. Su primo Firas fue ejecutado a la edad de 20 años, y su cuerpo nunca fue recuperado. El tío Muhsin del General Al-Khuzaa’i también resultó muerto. El General mismo fue destituido del servicio militar por sus ideas políticas y fue puesto bajo vigilancia. Fue perseguido por el régimen de Sadam y fue convocado varias veces a sus oficinas de seguridad e inteligencia para someterle a interrogatorios. Mientras enseñaba en la Universidad Militar Al-Bakr, formó un grupo de disidentes que consistía en cadetes y miembros del profesorado militar.

EL GOLPE DE ESTADO que instaló en el poder al partido Baath en Iraq el 17 de julio de 1968 empezó una nueva página de la historia del país. Las características de esta página sangrienta se aclararon cuando algunos de los miembros del partido Baath arrestaron a personas no baathistas 13 días después. Las liquidaciones incluyeron a todos los iraquíes cuyas opiniones diferían de la de los baathistas. El mal no se detuvo en las personas que se oponían a los que estaban en el poder sino que también incluyó a los miembros de sus familias hasta el sexto grado de parentesco. Nadhim Gzar dirigió las masacres llevadas a cabo por las Fuerzas de Seguridad Generales, seguidas por la ejecución de los llamados espías y la exterminación de todas las personas que se oponían al régimen. En pocas palabras, Sadam Hussein asumió el poder en 1979, después de haber esgrimido el poder y la influencia reales durante el ejercicio de su predecesor, General Ahmed Hassan Al-Bakr.

Después de que Sadam se convirtiera oficialmente en presidente, ordenó rápidamente la ejecución de camaradas que simplemente habían murmurado su oposición a los métodos por los que asumió el control. Pocos meses después, arrastró al país a una guerra con Irán, y cuando Iraq se estaba lamiendo sus heridas después de ese conflicto, se aventuró en la guerra de Kuwait—sin mencionar la matanza de shiítas y kurdos durante la insurrección popular de 1991 después de la primera Guerra del Golfo, y de cualquiera que incluso hiciera alusiones a cosas que el régimen interpretara como una opinión contraria. Varias generaciones de malhechores se educaron cometiendo estas masacres, violando los derechos humanos y suprimiendo la libertad. En realidad, el estado practicó el terrorismo principalmente contra su propio pueblo y en segundo lugar contra los países vecinos así como contra la humanidad.

No quiero acusar a las múltiples naciones que fortalecieron al régimen de Sadam para llevar a cabo este terrorismo, pero de hecho, Francia y Rusia proporcionaron el máximo apoyo suministrando armas y equipos modernos. Se desprendieron de su humanidad de forma barata cuando vendieron este material a Iraq. Tampoco deseo escribir la historia sangrienta de Sadam Hussein. Para hacerlo necesitaría varios tomos grandes. Lo que sí quiero hacer es relacionar el terrorismo practicado por Sadam y su camarillas baathistas con lo que estas mismas personas habían hecho al pueblo iraquí después de que las fuerzas de la coalición lideradas por Estados Unidos derrocaron al régimen de Sadam.

En ese momento los baathistas, pensando que el pueblo iraquí los iría a despedazar literalmente, huyeron a sus escondrijos—algunos a otros países árabes donde se unieron a movimientos terroristas que hallaron en esos lugares. Como el pueblo iraquí tiene una larga tradición de perdonar, no persiguieron a los baathistas, sino que les dejaron en manos de las fuerzas de la ley y el orden. No obstante, esas fuerzas, incluidos el Consejo de Resolución y otros organismos, demostraron ser débiles y no responsabilizaron a estos criminales de forma decisiva y firme por sus transgresiones. En consecuencia, estos cobardes se libraron del castigo. Los que escaparon la cólera del águila se hicieron insolentes y se vengaron del pueblo iraquí llevando a cabo atentados con bombas en vehículos y asesinando a miembros honorables de nuestra gran nación, justificando esta carnicería en nombre de la resistencia.

Los cuervos del mal profirieron chillidos en su presencia, y los llamados hombres religiosos (los imanes de la blasfemia), de Iraq, Jordania, Arabia Saudita, Afganistán o de otros lugares, incitaron a los iraquíes y a otros al terrorismo—crímenes horrendos de la peor clase, incluida la matanza de niños, mujeres y hombres, y la detonación al azar de explosivos en las calles y mercados del país. A veces justificaban sus acciones diciendo que su objetivo eran los shiítas o aquellas personas que colaboraban con el gobierno—además de otras justificaciones despreciables. Al perder la razón, lanzaron ataques terroristas indescriptibles—indefinibles y más atroces que cualquier crimen o acto de discriminación. Me pregunto por qué esta nación está destinada a ser víctima de matanzas e intimidación llevadas a cabo por los baathistas, tanto antes como ahora.

Es triste decirlo, pero otras naciones árabes e islámicas han dudado en condenar estos actos viciosos de terrorismo. Y lo que es aún peor, los países árabes han ayudado y apoyado escandalosamente el terrorismo en Iraq. Los imanes provocaron a su pueblo, como si la religión se hubiera centrado en Sadam y el partido Baath—aun cuando Sadam castigó y humilló severamente a todos los árabes. Además, superpotencias como Francia y Rusia permanecieron calladas ante estos crímenes, sin pronunciar una sola palabra de condena—como si desearan el regreso de Sadam y que se rehabilitara su cómoda relación que le permitió cometer crímenes contra la humanidad.

Algunos dicen que Estados Unidos invadió Iraq. Yo lo llamo liberación de mi país del régimen de un tirano y sus cómplices. De hecho, Sadam trajo Estados Unidos a Iraq al burlarse de todos los valores humanos y relaciones sociales y haciendo caso omiso de su pueblo, así como de las demás naciones del mundo. Se imaginó que nadie se atrevería con él. Pero se olvidó del poder de Dios, que utilizó la fuerza de Estados Unidos para liberar Iraq después de que muchos estadounidenses murieran en los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001. Después de la caída del régimen de Sadam, vimos la profundidad de la relación entre él y Al-Qaeda puesta al descubierto con el envío de Abu Musab Al-Zarqawi a Iraq y las operaciones terroristas de Al-Qaeda después de la liberación. La máxima justificación para liberar Iraq no era que Sadam poseyera armas de destrucción masiva—aun cuando las hubiera obtenido y usado para destruir la raza humana si Estados Unidos no hubiera ejercido una presión constante sobre este régimen. En vez de eso, la mejor justificación para liberar Iraq era la orientación terrorista del régimen de Sadam a todos los niveles, tanto nacionales como extranjeros, y su determinación de obtener armas de destrucción masiva por cualquier medio que sea posible.

En palabras sencillas, Iraq sigue viviendo entre dos formas de terrorismo—el del régimen de Sadam antes de la liberación y el del presente, que siguió como consecuencia directa de la destrucción de ese régimen de Iraq y la matanza de su pueblo. De hecho, muchos iraquíes aún no han encontrado a sus familiares—ni siquiera en las fosas comunes. Además, la nación sufre de la destrucción de su infraestructura, y el atraso atormenta al pueblo iraquí.

Oh, pueblo de Iraq, ojalá que tus multitudes se reúnan con Dios. Quien ha sufrido de forma tan paciente tal tiranía y terrorismo, ha aguantado más de lo que pueden soportar incluso las montañas o los camellos. Sigan adelante por la vía de la paciencia, de la libertad y de la democracia construida por sus hijos altruistas. Quiera Dios que te guarde a ti y a todos los que son sus amigos y hermanos honorables. Ojalá que no se separen a causa de llamamientos de falsedad y la calumnia. Ojalá que no sean arrastrados por las corrientes del racismo y del sectarismo provocados por todas las personas maliciosas y viles que proceden de los estercoleros de la historia. Desde la eternidad ustedes han sido un pueblo con leyes y civilización—una fuente de luz radiante para el mundo. El primer código legal emanó de sus tierras. Oh, mi país—te saludo, como persona que vive en tu medio y en tu regazo. Quiera Dios que te libre de las acciones engañosas de aquellos que son rencorosos y atrasados.


A "Alí Hassan el Químico" se le escuchó en una grabación del 21 de abril de 1988, dando órdenes que aquellas personas que fuesen encontradas en zonas kurdas "tendrían que ser destruidos . . . arrancarles la cabeza de un disparo". En otro fragmento de radio, él dijo: "Los atacaré con armas químicas y los mataré a todos".

                                                                                                                                         —Ali Hassan Mahid, o "Alí el Químico", primo de Saddam


Colaborador

El General de Brigada de Estado Mayor Qaa’id Kerish Mashthoob Al-Khuzaa’i

El General de Brigada de Estado Mayor Qaa’id Kerish Mashthoob Al-Khuzaa’i, Fuerza Aérea Iraquí, es director de operaciones aéreas en el Comando de la Fuerza Aérea Iraquí. Después de egresar de la Academia de la Fuerza Aérea Iraquí en Bagdad en 1978, obtuvo su diploma de instructor de vuelo en 1985. El General Al´Khuzaa’i continuó sus estudios académicos y profesionales para obtener un diploma de la Academia de Estado Mayor en 1989 y una licenciatura en leyes en el 2003. Se matriculó en un curso de capacitación en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela Superior de Guerra del Ejército en Washington, D.C. Su carrera profesional incluye instructor en la Universidad Militar Al-Bakr, comandante de un ala de fuerza aérea y asistente al comandante de la Dirección de Seguridad Pública en la Provincia Al-Diwanya.

Declaración de responsabilidad:

Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.


[ Home Page de Air & Space Power - Español | Email su Opinión]