Documento creado: 15 de marzo de 2010
Air & Space Power Journal - Español Primer
Trimestre 2010
Preparación de los Socios de la Coalición con Aviones F-15K

Documento creado: 15 de marzo de 2010
Air & Space Power Journal - Español Primer
Trimestre 2010

A Korean Air Force F-15K Slam Eagle. U.S. Air Force photo by Chief Master Sgt. Gary Emery
PARA QUÉ GASTAR miles de millones de dólares en equipar a nuestros aliados si no los ayudamos a integrarse en la lucha? Aunque disponemos de vastos programas para equipar a los aliados con sistemas de armas de primera clase, las barreras y diferencias culturales en procedimientos impiden la formación de un equipo multinacional verdaderamente unificado. Los esfuerzos militares internacionales unificados tienen un papel importante en el centro de gravedad de la opinión pública del mundo actual, a menudo ignorado. Incluso cuando otro país contribuye fuerzas y armas, independientemente de su efectividad, está ayudando al desarrollo de un equipo unificado. ¿Pero por qué no invertir un poco más en adiestrar a nuestros aliados después de equiparlos para integrar sus fuerzas en las operaciones de la coalición de modo que puedan contribuir efectivamente?
Mientras mayor sea nuestra participación en el adiestramiento de fuerzas extranjeras, más alineadas estarán esas fuerzas cuando proyecten su capacidad de combate. Si los métodos de empleo de nuestros aliados se parecen a los de la coalición, después proporcionales equipo, podremos integrar con más facilidad sus fuerzas en los futuros conflictos de la coalición en cualquier lugar del mundo.
Corea del Sur es un excelente ejemplo de tal oportunidad. Tenemos los medios para preparar a la Fuerza Aérea de Corea del Sur (ROKAF) en el empleo integrado de sus aviones de caza F-15K en tales conflictos. Estados Unidos ha puesto mucho énfasis en equipar a la ROKAF con los F-15K y en adiestrarla en el uso de ese avión. ¿Pero podemos tomar otras medidas para mejorar la efectividad del F-15K en conflictos fuera de la península coreana? Aunque Estados Unidos tiene una estructura de apoyo adecuada para adiestramiento, unos ajustes en su implementación mejorará la preparación de la ROKAF para la integración productiva en los conflictos.
Este artículo esboza brevemente información de referencia relacionada con la importancia del adiestramiento internacional, junto con la historia de la compra del F-15K por Corea del Sur. Después identifica la meta de operaciones integradas de la coalición, citando ejemplos específicos de retos al cumplimiento de esa meta y esbozando las medidas que deberíamos tomar para superar los obstáculos. Más aún, sugiere una oportunidad para que ayudemos a que la ROKAF reconcilie muchos de los pasos para integrarse en la coalición durante un ejercicio Red Flag. Finalmente, el artículo presenta brevemente una perspectiva más amplia tratando otros contextos diferentes del F-15K. Aunque las complejidades del adiestramiento internacional tienen grandes ramificaciones en el entorno geoestratégico, una discusión completa de efectos regionales queda fuera del alcance de este escrito.
Estados Unidos invierte en apoyo aliado futuro alrededor del mundo poniendo considerable energía para asegurar que sus aliados puedan operar de forma compatible con nuestro sistema militar. Busca mantener influencia regional y mejorar las capacidades de sus socios para defenderse e interoperar en operaciones de la coalición. En 2002 Corea del Sur anunció su decisión de comprar 40 aviones de caza F-15K; en 2006 compró 20 más. El F-15K, una versión nueva del avión de caza estadounidense bimotor de dos asientos, con capacidad aire-aire y aire-tierra, es uno de los aviones de ataque más capaces del mundo. La combinación de sus características y capacidades de combate únicas, incluyendo el misil AIM-9X, sistema de señales montado en casco, búsqueda y rastreo infrarrojos, y excelente armamento aire-tierra, indudablemente convierten al F-15K en la plataforma de ataque más importante en la región del Pacífico. Además, la amplia autonomía de vuelo que le permiten los tanques de combustible conformes tiene importancia estratégica porque el avión puede alcanzar incluso las regiones más septentrionales de Corea del Norte. Aunque la compra tomó la forma de una venta comercial directa de Boeing, Estados Unidos estableció un caso de ventas militares al extranjero para apoyar el adiestramiento, proporcionando instrucción a ocho miembros de tripulación de la ROKAF—cuatro pilotos y cuatro operadores de sistemas de armamentos (OSA)—en una unidad de adiestramiento de vuelo (UAV) estadounidense en Seymour Johnson AFB, Carolina del Norte, en 2005. También incluyó una provisión para que un piloto instructor (PI) estadounidense realice adiestramiento ulterior en Corea del Sur en el primer escuadrón de cazas F-15K de la ROKAF.
Aunque el adiestramiento contratado para el F-15K ayudó de manera significativa a la ROKAF en el empleo del avión, por sí solo no puede asegurar la integración efectiva de la plataforma en las operaciones de la coalición. Antes de que suceda eso, debemos superar otros importantes obstáculos.
La capacidad de la ROKAF para contribuir de manera efectiva en un conflicto de la coalición fuera de la península de Corea tiene dos caras. Primero, en el nivel táctico, las muy disciplinadas y capaces tripulaciones aéreas de la ROKAF tienen un gran potencial para aplicar el poderío de combate del F-15K, actualmente sin rival en la región. Por esa razón, debemos remediar la limitación que impide la utilización de este activo fuera del área geográfica inmediata de Corea del Sur. Segundo, la contribución estratégica de la participación de un socio de la coalición tiene valor propio. El que un socio con voluntad no pueda participar sería decepcionante en el nivel estratégico debido a la oportunidad de mayor credibilidad política que se pierde. Por razones tácticas y estratégicas, debemos facilitar la participación de la ROKAF a nivel mundial dándole una mayor prioridad de adiestramiento.
Además de cosechar los beneficios del adiestramiento, los surcoreanos tienen mucho que ganar al mejorar su capacidad de integrarse en las operaciones de la coalición a nivel mundial con sus F-15K. Corea del Sur, el tercer contribuyente en importancia de fuerza aérea en la Operación Libertad de Irak, continúa apoyando las operaciones de la coalición en la región. Integrar sus aviones F-15K en las operaciones globales de la coalición ayudaría a lograr el objetivo de influencia ampliada de ese país. Aunque la amenaza considerable de Corea del Norte puede impedir el despliegue de los F-15K desde la península en el futuro inmediato, los cambios políticos entre Corea del Norte y Corea del Sur pueden permitir tal participación en los años venideros.
Desafortunadamente, varias diferencias en adiestramiento y empleo limitan actualmente la participación de Corea del Sur en los esfuerzos de la coalición. Por lo tanto, debemos tomar medidas adicionales en el adiestramiento táctico para preparar a las tripulaciones aéreas de F-15K de la ROKAF para una participación más efectiva. Por otro lado, los procedimientos y estructuras de comunicaciones dentro de Corea del Sur dificultan el transplante a otra configuración geográfica. Finalmente, algunas barreras culturales podrían dificultar las operaciones verdaderas de la coalición.
Adiestramiento
Algunos asuntos procedimentales de adiestramiento pueden dificultar la integración efectiva. El reabastecimiento de combustible en el aire es el área más importante con efecto directo en las operaciones de la coalición. Aunque las dificultades en esta área son superables, debemos realizar cambios para mejorar la interoperabilidad. El F-15K es capaz de reabastecimiento en el aire (RA), pero la ROKAF no está realizando adiestramiento en este campo. El hecho de que las tripulaciones aéreas no estén calificadas para RA limita significativamente la opción de desplegar el F-15K en las luchas de la coalición fuera de Corea. No importa lo bien que la ROKAF pueda integrar sus F-15K en las operaciones de la coalición, esa integración no tendrá importancia si no puede desplegarlos a otras áreas.
Comunicaciones
Además de los cambios en adiestramiento de vuelo, las modificaciones en la estructura y procedimientos de comunicaciones beneficiarían a las tripulaciones de F-15K integrándolas en las operaciones de vuelo de la coalición. La estructura actual de comunicaciones de aviación en Corea se basa en un sistema de dos frecuencias: frecuencias de la ROKAF y frecuencias separadas de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF). Los aviadores de la ROKAF hablan con los controladores de la ROKAF en inglés en una frecuencia, y los aviadores de la USAF hablan con los controladores de la USAF en otra, incluso si todos vuelan en el mismo espacio aéreo. Aunque este sistema evita las dificultades del idioma dentro de los confines geográficos de Corea, debemos implementar cambios para mejorar las comunicaciones de la coalición en otros sitios. Esta limitación por sí misma no impide la participación, pero la “niebla y fricción” adicionales causadas por las comunicaciones difíciles pueden afectar negativamente el éxito en el combate.
Cultura
El conocimiento de las diferencias culturales también beneficiaría la integración de la ROKAF en las operaciones de la coalición. Basados en las operaciones aéreas aliadas recientes, ya existe una cultura para las operaciones de vuelo de la coalición entre Estados Unidos y sus aliados, influenciada predominantemente por la USAF. Aunque la ROKAF tiene su propia cultura establecida, su éxito en integrarse en una coalición multinacional dependerá no sólo de los esfuerzos de la coalición para incluirla, sino también de la capacidad de la ROKAF para adaptarse según sea necesario. Podemos analizar los esfuerzos de la USAF para asistir a la ROKAF en el ajuste a las diferencias culturales en tres niveles.
Primero, las diferencias entre Corea del Sur y Estados Unidos son importantes. A diferencia de los aliados occidentales más numerosos, los surcoreanos tienen una cultura oriental cuyas características conllevan implicaciones estratégicas. Entender estas diferencias culturales es sumamente importante y “requiere niveles de destrezas estratégicas mejores y más maduras”.1 Por ejemplo, en Corea del Sur los individuos de mayor nivel (considerando edad o rango, incluso entre civiles) ejercen autoridad absoluta. Podrían surgir desafíos de integración si un oficial de menor nivel de la USAF fuera asignado como comandante de misión sobre un líder de vuelo de nivel superior de la ROKAF. Aunque ésta es una práctica común y no presenta problemas dentro de la USAF, nunca ocurriría dentro de la ROKAF.
En segundo lugar, aunque menos conocido, se encuentran las diferencias culturales entre la ROKAF y la USAF que debemos tener en cuenta, especialmente en el nivel operativo. Tomemos por ejemplo la diferencia en programas de seguridad. La ROKAF hace un excelente trabajo de enfatizar la seguridad de vuelo, pero a veces la implementación es demasiado aversa al riesgo, creando falta de voluntad en el liderazgo para practicar procedimientos difíciles pero necesarios. Para citar un ejemplo específico, la ROKAF se atiene a una política general de no realizar operaciones de vuelo cuando llueve. Durante un conflicto, la mayoría de personas coincidiría en que cancelar misiones debido a lluvias en la pista de aterrizaje sería demasiado conservador, pero, a la luz de la política de la ROKAF, operar los F-15K en una pista mojada crearía riesgo indebido. Irónicamente, los esfuerzos del liderazgo de la ROKAF para mejorar la seguridad podrían aumentar el riesgo cuando sus aviadores tengan que intentar procedimientos necesarios que no se practican en forma regular.
Tercero, las diferencias culturales del combatiente de la USAF y la ROKAF tienen un efecto en el nivel táctico. Por ejemplo, la tendencia del líder de vuelo en formación de la ROKAF a delegar las decisiones al liderazgo de tierra durante las contingencias podría causar dificultades de coordinación si surgiera una emergencia durante operaciones de la coalición. Aunque es posible superar las diferencias culturales, la falta de conciencia de tales diferencias en ambas fuerzas aéreas podría tener serias consecuencias.
Para producir operaciones fluidas de la coalición, debemos salvar la brecha entre las filosofías de adiestramiento de la USAF y la ROKAF. El hacerlo transformará dos fuerzas aéreas separadas, pero muy capaces, con actividades coordinadas limitadas en un equipo de coalición unificado capaz de una integración efectiva; también maximizará las contribuciones sinérgicas en los niveles táctico, operativo y estratégico. Por lo tanto, aunque hay varias limitaciones que afectan la interoperabilidad del F-15K, podemos superarlas. La discusión siguiente presenta estructuras y foros de adiestramiento estadounidenses disponibles, analizando cómo podemos usarlas de forma efectiva para apoyar la integración; después ofrece ejemplos específicos de cómo manejar las diferencias en adiestramiento, comunicación y cultura.
Estructuras y foros de adiestramiento
El primer cambio en la filosofía de adiestramiento pone énfasis en las estructuras de adiestramiento estadounidenses disponibles. Estas estructuras, que se analizan a continuación, incluyen personal instructor, instalaciones, unidades y otros foros de instrucción. Se producirían mejoras importantes en las capacidades de la coalición si sólo realizáramos ajustes menores de énfasis y dirección en los sistemas existentes. De las muchas estructuras de adiestramiento disponibles, las siguientes han sido o podrían utilizarse en el programa de F-15K: equipos de adiestramiento móviles (EAM), especialistas de servicio en adiestramiento prolongado (ESAP), UAV de F-15E de la USAF, y períodos de intercambio de personal entre escuadrones operativos.
Aunque no ha sido seleccionado para uso en adiestrar tripulaciones aéreas de F-15K, el EAM, que consiste de “personal en asignación temporal . . . para adiestrar personal extranjero”, ofrece una excelente opción para apoyar a la ROKAF.2 Trabajando usualmente en otro país, usando equipos comprados por el país destinatario, el equipo sirve una asignación de 179 días o menos.
Por otro lado, los ESAP no tienen la limitación de la restricción de 179 días. En el caso del F-15K, la USAF utilizó a estos especialistas en lugar de un EAM para aprovechar la mayor duración de la asignación. En 2006, 2007 y nuevamente en 2008, la USAF asignó un PI de F-15E a la posición de ESAP con la finalidad de instruir y volar con la ROKAF. Sin embargo, sólo después de numerosos retrasos y mayor presión por parte de Corea del Sur se llenaron las posiciones ESAP adicionales. Aunque el número de posiciones disponibles a nivel mundial es limitado debido a restricciones de personal de pilotos instructores (PI) estadounidenses, éste es un ejemplo de un rol ideal mediante el cual Estados Unidos puede fomentar la integración.
Debemos enfatizar la oportunidad única para que un EAM o ESAP se integre con los militares extranjeros: “No se puede poner demasiado énfasis en la importancia de seleccionar el personal militar más altamente calificado debido a la sensibilidad de sus posiciones y el impacto internacional de sus acciones”.3 Instruyendo y dirigiendo adecuadamente a estos individuos en los objetivos del adiestramiento extranjero, podemos ayudar mucho a lograr las metas del adiestramiento integrado. Debemos asumir que estos instructores reconocen que sus funciones son instruir, comunicar, asesorar y desarrollar camaradería. La función de instruir debe ser profesional y enfatizar la integración entre los aliados. La función de comunicador puede beneficiar enormemente a la USAF y a la ROKAF ya que un especialista en la escena con una perspectiva única de ambos lados puede a menudo mejorar la coordinación continua entre las fuerzas aéreas. Como asesor, el ESAP o miembro del EAM debe presentar ideas y sugerencias de forma proactiva y con mucho tacto al liderazgo de ambas naciones para asegurar que el programa mantiene la orientación correcta. Similarmente, debemos acentuar el valor de la camaradería por sus efectos de largo plazo. Desarrollar amistades con nuestros aliados puede rendir dividendos duraderos en el programa de adiestramiento. Si enfatizamos todas estas áreas en su adiestramiento, los miembros de EAM o ESAP pueden convertirse en activos invalorables en la integración futura del sistema de armas.
En relación a una tercera opción de adiestramiento—la UAV (unidad de adiestramiento de vuelo)—mencionamos previamente que cuatro pilotos de la ROKAF y cuatro OSA completaron programas de transición y actualización de instructor en la UAV de F-15E en Seymour Johnson AFB en 2005. Los beneficios de este adiestramiento incluyen aprender de un sistema establecido, observar las fortalezas y debilidades de ese sistema, forjar relaciones aliadas dentro de una comunidad de sistema de armas y volver a Corea del Sur con una perspectiva operativa compartida que debe fomentar las operaciones integradas en el futuro. Desafortunadamente, este tipo de adiestramiento es costoso para el país destinatario, resta posiciones de adiestramiento limitadas de estudiantes estadounidenses y proporciona adiestramiento a pocos estudiantes visitantes. A pesar de estos defectos, esta estructura demostró ser un medio excelente de fomentar la integración desde el principio del programa de adiestramiento de F-15K.
Durante un programa de intercambio—otra opción de adiestramiento que mejora la integración—los pilotos y operadores de sistemas de armamentos (OSA) son asignados a escuadrones de vuelo operativos en la fuerza aérea de la otra nación, ofreciendo así beneficios similares a los de la UAV. La ROKAF ha solicitado estas asignaciones, pero aún no las hemos coordinado para las tripulaciones aéreas de F-15K y F-15E. Mientras que el miembro de tripulación aérea de la USAF da instrucción en la unidad de F-15K surcoreana, animando conceptos de integración en un rol casi igual al del ESAP, un piloto u OSA surcoreano podría aprender metodología de vuelo de primera mano de la USAF en un escuadrón operativo estadounidense. Este arreglo también ofrece a los aviadores estadounidenses una oportunidad de adiestramiento cultural informal—actualmente enfatizado por el liderazgo de la USAF. Al completar la asignación, el miembro de tripulación aérea de la ROKAF podría volver a Corea del Sur como un experto en procedimientos de F-15E de la USAF y por lo tanto fomentar el proceso de integración.
Resolver diferencias
Además de las instrucciones de adiestramiento mencionadas hasta ahora, otros foros sobre adiestramiento podrían ayudar a cumplir el objetivo de aminorar las diferencias. Ya estamos usando los ejercicios de adiestramiento actuales con la ROKAF, pero una integración adicional, especializada de la USAF y la ROKAF en estas iniciativas rendirían grandes beneficios para las capacidades de la coalición. Los ejercicios Red Flag en Nevada o Alaska y los Ejercicios Combinados de Fuerza Grande (ECFG) que regularmente se llevan a cabo en Corea del Sur son perfectos para avanzar la integración operativa y táctica al nivel de unidad.
Unos ajustes específicos al adiestramiento pueden ayudar a superar las dificultades y salvar la brecha para operaciones integradas de la coalición. Por ejemplo, los ocho miembros de tripulación aérea de la ROKAF designados como el grupo inicial de instructores en F-15K recibieron adiestramiento en la UAV de F-15E en Seymour Johnson AFB. Resultaron calificados no sólo para realizar RA (reabastecimiento aéreo) sino también para enseñar procedimientos de RA. Aunque su vigencia ha caducado, podrían recuperarla volando con un instructor de RA. El avión es capaz de RA, y los instructores tienen el adiestramiento requerido. Todo lo que falta es la coordinación entre la USAF y la ROKAF para facilitar las operaciones de adiestramiento en aviones cisterna.
Las operaciones de RA ocurren de forma regular en el espacio aéreo surcoreano, pero sólo con aviones estadounidenses. Aunque necesitaríamos coordinar una variedad de elementos, entre ellos financiación, fácilmente podríamos ampliar estas operaciones para incluir los F-15K de la ROKAF. Por ejemplo, esos aviones pueden realizar RA usando los mismos aviones cisterna estadounidenses que reabastecen de combustible a nuestros F-16. Periódicamente, un par de F-15K podría reabastecerse en el aire al final de un bloque de tiempo de RA, garantizando que la tripulación aérea de la ROKAF pueda obtener y mantener sus calificaciones en RA.
De manera parecida a los cambios en adiestramiento, los que pertenecen a la estructura de comunicaciones de Corea del Sur contribuirían a la integración deseada del F-15K en cualquier posición desplegada. Una posible solución al problema requiere el uso ocasional de frecuencias de la USAF por tripulaciones aéreas de F-15K de la ROKAF en Corea del Sur. Simplemente hablando con más frecuencia con los controladores de tráfico aéreo estadounidenses presentes en Corea del Sur, esas tripulaciones aéreas adquirirían experiencia en una actividad necesaria en posiciones desplegadas. Practicando sus habilidades de hablar y escuchar en la radio, podrían evitar muchas dificultades en la comunicación. Similarmente, aunque esto será un reto para los controladores de tráfico aéreo de la USAF, tendrían una valiosa exposición adicional a la comunicación con miembros de la coalición.
Podemos hacer uso de Red Flag en los Estados Unidos o de los ECFG en Corea para educar a la ROKAF sobre la cultura de las operaciones de la coalición, un paso necesario para lograr una integración sin problemas. Los aliados de muchos países han recibido este “adiestramiento cultural” en un escenario de guerra aérea operacionalmente realista. Aunque no es parte de un plan de estudios formal, la observación de la forma en que la USAF y sus otros aliados ensayan en estas simulaciones de guerra contribuiría a la incorporación de la ROKAF en un entorno de coalición en caso de que surja una guerra real. De acuerdo, los ejercicios no resolverían todas las diferencias culturales ni educarían a la ROKAF en ellas; sin embargo, como “nos adiestramos de la manera que luchamos”, muchas diferencias importantes se presentarían por sí mismas.
Además, debemos enfatizar las diferencias culturales en otras estructuras de adiestramiento. Mientras mantiene la sensibilidad a la cultura de la ROKAF, un ESAP o EAM en Corea podría ofrecer continuamente a los miembros de esa fuerza aérea un mayor entendimiento de las diferencias que pueden afectar negativamente las operaciones de la coalición. Cada cultura de fuerza aérea no tiene que moldearse completamente en un sistema, pero el objetivo debe ser conocer las diferencias y minimizar su impacto.
Al igual que la ROKAF, la USAF también debe modificar su programa de adiestramiento para integrar efectivamente fuerzas aéreas extranjeras tales como las de Corea del Sur. Mientras que los cambios sugeridos para la ROKAF se concentran en capacidades operativas y de adiestramiento táctico, las de la USAF deben concentrarse en asuntos culturales, lingüísticos y diplomáticos que pueden afectar de forma significativa el nivel estratégico. Además de la función de instrucción, para la cual gran parte del personal de la USAF está bien adiestrado, deberían familiarizarse con las funciones diplomáticas de asesoría, comunicación y desarrollo de camaradería antes de asumir responsabilidades de adiestramiento extranjero.
A medida que abordamos de forma incremental los cambios, podemos practicar y demostrar mayor integración en la forma de ejercicios. Los ensayos continuos para integración de combate real podrían resultar muy beneficiosos. Realizados varias veces al año en Nevada y Alaska, Red Flag, un ejercicio de combate que a menudo fomenta la participación aliada, proporcionaría una fantástica oportunidad. Los planes actuales de Red Flag exigen la inclusión de los F-15K de la ROKAF en el futuro próximo, y un EAM o ESAP facilitaría la integración suave entre los participantes de la ROKAF y la USAF. Posiblemente el ejercicio de adiestramiento de vuelo de combate más realista y completo del mundo, Red Flag ofrece mucho más que adiestramiento excelente. Además, otras fases en la preparación para, apoyo logístico de, y despliegue en Red Flag presentarían oportunidades invalorables para que la ROKAF practique y demuestre muchas de las destrezas necesarias para integrarse como miembro de la coalición en operaciones de combate global.
Como “adiestrar de la manera que luchamos” es un principio importante para el éxito en el combate, debemos seguir metódicamente pasos preliminares para preparar una unidad en estos tipos de operaciones. Una unidad de cazas no participa en combate sin el adiestramiento adecuado, y ni intentaría la ROKAF prepararse para la integración sin dar tales pasos—por ejemplo, dominar destrezas básicas en misiones aire-aire y aire-tierra. Adicionalmente, debemos tomar las siguientes medidas para desarrollar destrezas necesarias para la integración.
Única debido a las muchas unidades de cazas de la USAF, Corea del Sur ofrece un terreno de adiestramiento perfecto para practicar integración sólida durante los ECFG, incluyendo, por ejemplo, el perfeccionamiento de destrezas de comunicación utilizando las mismas frecuencias de radio que la USAF. De manera similar, las sesiones informativas, operaciones de tierra, coordinación de vuelo e interrogatorios integrados permitirán que los participantes resuelvan las diferencias culturales y de adiestramiento entre nuestras fuerzas. Idealmente, un miembro de EAM de la USAF, un ESAP, o un oficial de intercambio en la unidad de F-15K asistiría en la coordinación y adiestramiento durante este paso de integración, y también un miembro de tripulación aérea de la ROKAF adiestrado en Estados Unidos. Estos ejercicios de práctica de la coalición en Corea del Sur mejorarían la eficiencia y efectividad de integración en Red Flag.
Ese ejercicio también ofrece práctica de integración al personal de apoyo en logística y mantenimiento. La ROKAF tiene experiencia en desplegar aviones C-130 en otros teatros, tal como en Irak. La utilización de estos activos para transportar equipos de mantenimiento y logístico en apoyo del movimiento de los F-15K proporcionaría una preparación muy realista para despliegue de combate. Aunque existen algunas diferencias entre despliegue en combate y en ejercicios con estos activos de apoyo, muchos pasos de integración seguirían siendo los mismos, y un despliegue Red Flag permitiría con mucha certeza que el personal de mantenimiento y logística de la ROKAF demuestre y practique su integración en una operación combinada. Un EAM estadounidense formado por personal de logística y mantenimiento en despliegue proporcionaría excelente asistencia en las semanas necesarias para preparar, desplegar, acomodar y redesplegar. El hecho que Corea del Sur tenga su propio apoyo de puente aéreo, mantenimiento y logístico le permitiría usar Red Flag para ensayar para operaciones de combate que incluirían sus F-15K.
Además, las fases de despliegue y redespliegue mismas representan excelentes oportunidades para resolver asuntos de integración y demostrar las poderosas capacidades de la ROKAF a Corea del Sur y el resto del mundo. Éstas podrían ser incluso las partes más valiosas del adiestramiento Red Flag. Después de todo, al desplegar con éxito los aviones F-15K a tan gran distancia, los surcoreanos podrían apreciar la capacidad de despliegue global potencial de sus activos. El despliegue y redespliegue ofrecería a las tripulaciones aéreas la oportunidad no sólo de practicar sino también de demostrar su capacidad de RA en operaciones de transporte. Aunque la práctica y adiestramiento de RA llevada a cabo en Corea del Sur permite que sus tripulaciones aéreas desarrollen las destrezas necesarias para “cargar combustible”, la coordinación de vuelo internacional y la integración de despliegue necesarias para atender Red Flag proporcionan el siguiente nivel de adiestramiento necesario para que las tripulaciones aéreas integren sus F-15K en las operaciones de vuelo internacionales en cualquier lugar del mundo. También, un miembro de la USAF asignado a la unidad de F-15K asistiría en este proceso.
Finalmente, la ROKAF lograría experiencia útil y adiestramiento de integración en Red Flag. Tal como lo hizo durante los ECFG en Corea del Sur, la ROKAF podría usar muchas fases de las operaciones Red Flag para practicar integración en operaciones de la coalición, incluyendo planeamiento y coordinación de misión, sesiones de información e interrogatorios, operaciones de tierra, administración de vuelo, administración de combate y operaciones de combate simuladas. Sin embargo, a diferencia de los ECFG, Red Flag reflejaría aspectos realistas de coordinación de la coalición en todas las fases, exponiendo a la ROKAF al trabajo con muchos más aliados y a operar en una escala mucho mayor. Aprovechando el adiestramiento de integración realizado en los ECFG, la USAF podría una vez más ayudar a que las tripulaciones aéreas de F-15K practiquen comunicación y adiestramiento para salvar las diferencias culturales. Por ejemplo, la comunicación durante la fase de adiestramiento de combate de Red Flag ayudaría a las tripulaciones aéreas a entender y coordinar un número desordenado de llamadas de radio, y exponerlas a congestión de radio y perfiles de vuelo agresivos que retan incluso a los que hablan inglés de nacimiento. Aunque nadie puede comprender todas las llamadas de radio, la exposición ciertamente ayudaría a que los aerotécnicos de la ROKAF se preparen para la integración de comunicación difícil en combate real de la coalición. Sin duda, cada fase de Red Flag confiere beneficios, pero la integración en sus operaciones de combate simulado posiblemente represente la mejor oportunidad para que las tripulaciones de F-15K se adiestren de la forma que luchan en el entorno de la coalición.
Hacer cambios al adiestramiento de la ROKAF se aplicaría también en otros contextos. Sea que apliquemos los beneficios resultantes a otros cambios dentro de Corea del Sur u otras naciones, las implicancias pueden mejorar la participación de la coalición en todas partes. Todas las ventajas de las alteraciones propuestas para conflicto de la coalición fuera de la península coreana también añadirían valor para conflictos en la misma península. Similarmente, estos conceptos resultarían útiles para todos los aviones surcoreanos, no sólo para los F-15K. La USAF debería considerar aplicar los cambios de adiestramiento a las tripulaciones aéreas de otros aviones de combate de la ROKAF, como los KF-16, F-4 o F-5.
En un espectro más amplio, esta propuesta tiene implicancias similares para otros países en cualquier lugar del mundo. Por ejemplo, Singapur se encuentra en las etapas preliminares del proceso experimentado por la ROKAF. Cuando Singapur acordó comprar los F-15G, aviones muy parecidos al F-15K, también adquirió un activo que podría contribuir significativamente en una lucha de la coalición fuera de ese país. Ahora es el momento para que Estados Unidos considere el adiestramiento y la integración que la USAF proporcionará en apoyo del nuevo caza de Singapur y sus potenciales contribuciones a la coalición.
En un nivel incluso más amplio, debemos enfatizar el adiestramiento desde el principio con una visión estratégica de proporcionar a nuestros aliados no sólo aviones de caza sino también ofrecer adiestramiento amplio que les permita contribuir de forma efectiva en futuros conflictos de la coalición. Obviamente, los conceptos presentados en este artículo no se limitan a los aviones de caza, o en realidad sólo a los aviones. Muchos de ellos podrían aplicarse en cualquier rama de los militares. Aunque muchos detalles son específicos a Corea del Sur, podemos adaptar las ideas generales e implicancias a otras naciones y culturas. Independientemente del contexto internacional, todo ese adiestramiento es importante. Utilizando medidas y apoyo de adiestramiento internacional apropiados y salvando las diferencias en adiestramiento, comunicación y cultura, habilitaremos a muchos de nuestros aliados a contribuir en los conflictos de la coalición de forma efectiva y eficiente, independientemente del tipo o la ubicación.
La asistencia a nuestros aliados sigue siendo de importancia vital. Es “mucho más que una ocurrencia económica, una relación militar o un desafío de control de armas—las ventas de armas son política exterior en forma exagerada”.4 En lugar de simplemente ayudar a que las naciones adquieran sistemas de armamentos, Estados Unidos debería asistir a esos países socios para que den los próximos pasos hacia la integración en conflictos de la coalición. Al dar prioridad a la integración internacional actual con nuestros aliados mientras nos preparamos para el conflicto, podemos fortalecer las relaciones y desarrollar capacidad de lucha de guerra combinada sostenida.
Washington, DC
Notas
1. Teniente Coronel Andrew W. Stewart, Friction in U.S. Foreign Policy: Cultural Difficulties with the World (Fricción en la Política Exterior Estadounidense: Dificultades Culturales con el Mundo), Carlisle Papers en Security Strategy (Carlisle, PA: Instituto de Estudios Estratégicos, US Army War College, junio de 2006), 7, http://www
.strategicstudiesinstitute.army.mil/pdffiles/PUB706.pdf.
2. Instituto de Defensa para Gestión de Asistencia de Seguridad, Guía del Oficial de Adiestramiento a Extranjeros (Wright-Patterson AFB, OH: Instituto de Defensa para Gestión de Asistencia de Seguridad, 1982), 2-6.
3. Coronel Robert F. Mallory, “Achieving United States National Objectives through the Military Assistance Training Program (Lograr los Objetivos Nacionales de los Estados Unidos Mediante el Programa de Adiestramiento de Asistencia Militar)” (tesis, Air War College, abril de 1962), 52.
4. Coronel Jacob N. Haynes, Foreign Military Sales: Shaping Foreign Policy and Enhancing the Industrial Base (Ventas Militares al Extranjero: Conformando la Política Exterior y Mejorando la Base Industrial) (Carlisle Barracks, PA: US Army War College, 2001), 18, http://stinet.dtic
.mil/cgi-bin/GetTRDoc?AD=ADA391092&Location=U2
&doc=GetTRDoc.pdf.
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